Productores y trabajadores de la yerba mate llegaron este viernes a Puerto Iguazú con tractores, camiones y camionetas para hacer visible la crisis que atraviesa la principal economía regional de Misiones, en coincidencia con la primera visita de Javier Milei a la provincia desde que asumió la Presidencia.
La movilización comenzó desde distintos puntos de la tierra colorada y tuvo como principales consignas la recuperación de las facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), la fijación de valores que permitan cubrir los costos de producción y una respuesta del Gobierno nacional ante el deterioro de la rentabilidad de las chacras.
El Presidente tiene previsto arribar alrededor de las 17 a Puerto Iguazú. Posteriormente participará del cierre de la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), encuentro que reúne a empresarios, economistas y referentes del sector financiero.
La presencia del mandatario fue aprovechada por los productores para trasladar el reclamo hasta la ciudad de las Cataratas. El objetivo, explicaron, es que la problemática yerbatera forme parte de la agenda durante la visita presidencial y llegue directamente a los funcionarios nacionales.
Precios bajos y pagos diferidos
Los manifestantes advirtieron que la hoja verde se comercializa actualmente a valores que oscilan entre los $180 y los $285 por kilo, según las condiciones de cada operación. En muchos casos, además, el pago se realiza mediante cheques diferidos a 90 o 120 días.
Desde las organizaciones aseguran que esos montos se encuentran muy por debajo de los costos de producción. A la pérdida de valor de la materia prima suman el incremento de los combustibles, los fertilizantes, la energía, la mano de obra, la cosecha y el transporte.
Uno de los cuestionamientos centrales del tractorazo apunta a la desregulación de la actividad y a la pérdida de facultades del INYM para intervenir en la fijación del precio de la materia prima.
Los productores sostienen que, antes de los cambios impulsados por la Nación, el Instituto funcionaba como un espacio de negociación entre los distintos eslabones de la cadena y permitía comenzar cada cosecha con un valor oficial de referencia.
Con el actual esquema, advierten que la industria concentra una mayor capacidad para establecer las condiciones de compra y los plazos de pago. Las entidades yerbateras consideran que esta situación profundizó el desequilibrio entre los grandes compradores y los miles de pequeños productores distribuidos principalmente en Misiones.
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El reclamo fue reforzado mediante una carta dirigida al Presidente y a su equipo de Gobierno. El documento, firmado por cinco organizaciones del sector, responsabiliza a las políticas nacionales por el deterioro de la actividad y solicita restituir las herramientas de regulación, fiscalización y control del INYM.
Menos cosecha y chacras en venta
La crisis también se refleja en el volumen de materia prima procesada. Durante los primeros siete meses de 2026 se cosecharon 71,5 millones de kilos menos de hoja verde que en igual período del año pasado, lo que representa una caída superior al 11%.
Las asociaciones vinculan esta retracción con la falta de rentabilidad y alertan que un número creciente de pequeños productores evalúa abandonar la actividad o vender sus propiedades.
Esta semana, referentes del sector presentaron en la Legislatura misionera un proyecto para declarar la emergencia yerbatera y establecer un precio mínimo sostén. Desde Impulso Yerbatero estimaron que el valor necesario para sostener la producción debería ubicarse alrededor de los $700 por kilo de hoja verde.






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