La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) comenzó una nueva ronda de recategorizaciones de oficio del Monotributo, luego de que el pasado 5 de agosto venciera el plazo para que los contribuyentes revisaran voluntariamente su situación dentro del régimen. Las primeras notificaciones correspondientes al segundo proceso de 2026 ya comenzaron a llegar al Domicilio Fiscal Electrónico, por lo que los monotributistas alcanzados deberán prestar especial atención tanto al motivo utilizado por el organismo como al plazo disponible para cuestionar la decisión.
ARCA establece oficialmente que la recategorización de oficio puede aplicarse cuando un contribuyente no realizó el trámite semestral o lo hizo de manera incorrecta y los datos disponibles indican que debería encontrarse en otra categoría.
Entre los elementos que utiliza para los controles aparecen compras, gastos y acreditaciones bancarias que superen los ingresos máximos admitidos para la categoría declarada.
En los casos detectados durante agosto también comenzaron a aparecer como fuente de información datos reportados por plataformas de procesamiento de pagos, utilizados para contrastar los montos percibidos con la facturación declarada.
De las billeteras virtuales a los movimientos bancarios
La utilización de información financiera es uno de los puntos que más atención genera entre contadores y pequeños contribuyentes. El sistema permite que ARCA contraste la categoría declarada con cobros realizados mediante tarjetas, códigos QR y plataformas electrónicas, además de movimientos bancarios y otros elementos disponibles en sus bases de datos.
El problema puede aparecer cuando una acreditación detectada por el sistema no corresponde realmente a una venta o prestación de servicios.
Una transferencia entre cuentas propias, movimientos familiares, reintegros u otras operaciones podrían requerir una explicación si fueron consideradas dentro de los ingresos utilizados para sustentar una recategorización.
Por eso, recibir una notificación no significa que el contribuyente tenga que aceptar necesariamente la nueva categoría. ARCA dispone de un mecanismo formal para cuestionar la decisión y aportar documentación.
Hay 15 días hábiles para apelar
El primer paso es ingresar con clave fiscal al Portal de Monotributo y consultar la causal y el período fiscalizado que originaron la modificación. Si el contribuyente considera correcta la recategorización, no necesita efectuar ninguna presentación y los datos se actualizan automáticamente.
En cambio, si entiende que existen errores, dispone de 15 días hábiles desde la notificación para presentar una apelación mediante el servicio “Presentaciones Digitales”, seleccionando el trámite “Recategorización de oficio del Monotributo – Apelación en término”.
En la presentación debe explicar claramente los motivos del reclamo y adjuntar los elementos de prueba que permitan demostrar por qué la información considerada por ARCA no refleja correctamente sus ingresos.
Cuando se cuestiona una facturación específica, el propio organismo pide identificar tipo y número del comprobante. También puede solicitar documentación adicional si las características del caso lo requieren.
Incluso después de vencidos los 15 días existe la posibilidad de realizar una presentación mediante el trámite “Recategorización de oficio del Monotributo – Recurso fuera de término”.
Más de 220.000 notificaciones en febrero
La magnitud que puede alcanzar este procedimiento quedó expuesta durante la primera recategorización del año. En febrero de 2026, ARCA envió 220.426 notificaciones de recategorización de oficio, según información oficial suministrada por el Ministerio de Economía al Congreso.
La cifra representó un fuerte incremento frente a las 128.987 notificaciones registradas en agosto de 2025. De los contribuyentes alcanzados en febrero, 24.646 manifestaron su disconformidad o presentaron una apelación, alrededor del 11% del total.
Esos antecedentes adquieren relevancia ahora porque el mecanismo vuelve a aplicarse sobre la información correspondiente al período que terminó en junio.
Las nuevas categorías desde agosto
Desde el 1º de agosto rigen además valores actualizados para las once categorías del Monotributo. La categoría A admite actualmente ingresos brutos anuales de hasta $12.009.410,45, mientras que la B llega a $17.595.182,74 y la C a $24.670.494,31. En los escalones superiores, el límite anual alcanza los $126.610.838,75 para la categoría K.
También cambiaron las cuotas mensuales. Por ejemplo, en la categoría A el pago total es de $49.527,18, mientras que los importes aumentan progresivamente de acuerdo con la categoría y con si la actividad corresponde a servicios o venta de bienes.
Para determinar si correspondía modificar su encuadramiento en agosto, los monotributistas debieron analizar los parámetros de los últimos doce meses de actividad.
Qué conviene revisar si llega el aviso
Ante una recategorización, el dato central no es solamente la nueva letra asignada. Resulta necesario revisar qué monto tomó ARCA como ingreso y de dónde surgió esa información. Si aparecen movimientos que no corresponden a la actividad económica, será clave contar con extractos, comprobantes de transferencias, facturas y cualquier otra documentación que permita reconstruir el origen del dinero.
El plazo es otro punto fundamental: la apelación en término dispone de 15 días hábiles, por lo que dejar pasar la notificación puede complicar posteriormente el reclamo.
Si el cambio queda firme, para las recategorizaciones correspondientes al semestre enero-junio la nueva categoría produce efectos desde agosto y se mantiene hasta enero, salvo que posteriormente corresponda otra modificación.
Así, mientras avanza esta nueva ronda de controles, la recomendación para quienes reciban una comunicación es no limitarse a mirar la categoría asignada: hay que comprobar los movimientos que ARCA utilizó para llegar a esa conclusión y, si existen diferencias, documentarlas antes de que venza el plazo de apelación.
Fuente iprofesional








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