La confianza de los consumidores volvió a mostrar en agosto una marcada diferencia entre las grandes áreas metropolitanas y el resto del país. Mientras CABA y el Gran Buenos Aires registraron leves mejoras mensuales, el interior sufrió una caída del 3,79%, convirtiéndose en la región con el mayor deterioro durante el último mes.
Según el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, el indicador nacional se ubicó en 40,23 puntos, con una disminución del 1,08% respecto de julio y una mejora mínima, del 0,71%, frente a agosto del año pasado.
El comportamiento fue muy diferente según la región. El ICC aumentó 0,41% en el GBA y 0,11% en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que en el Interior cayó 3,79%. En la comparación interanual, la brecha resulta todavía más evidente: CABA está 7,52% por encima de agosto de 2025 y el GBA mejora 3,15%, pero el Interior se encuentra 5,50% por debajo.
La particularidad es que, pese a esa caída, el interior argento continúa teniendo el nivel de confianza más alto de las tres regiones, con 43,82 puntos. CABA registra 39,87 y el GBA, 38,27.
La situación personal, el dato que más preocupa
El deterioro se vuelve más evidente cuando se observa cómo los consumidores evalúan su propia economía. En el interior, el subíndice de Situación Personal cayó 5,36% en apenas un mes y 10,40% respecto de agosto de 2025, hasta ubicarse en 43,12 puntos. La evaluación de la situación actual frente a un año atrás retrocedió 4,74% mensual y 13,71% interanual.
También empeoró la expectativa sobre cómo estará la economía personal dentro de un año. Ese componente se ubicó en 52,28 puntos, con una caída del 5,76% mensual y del 8,11% frente al mismo mes de 2025.
A nivel nacional se observa una tendencia similar, aunque menos pronunciada. La Situación Personal bajó 3,31% durante agosto y 5,62% interanual, mientras que el índice que mide la percepción macroeconómica avanzó 3,06% en el mes.
El contraste expone una de las características más llamativas del relevamiento: los consumidores muestran una evaluación más favorable sobre el rumbo futuro de la economía general que sobre su propia situación económica inmediata.
Un presente que pesa más que las expectativas
Ese comportamiento también aparece al separar el índice entre condiciones actuales y expectativas futuras. A nivel nacional, las Condiciones Presentes cayeron 3,18% en agosto y quedaron 1,65% por debajo de un año atrás. En cambio, las Expectativas Futuras crecieron 0,44% mensual y se ubicaron 2,44% por encima de agosto de 2025.
La distancia entre ambos indicadores es considerable: las condiciones presentes se encuentran en 33,11 puntos, frente a 47,35 puntos de las expectativas futuras.
En el Interior, sin embargo, el deterioro del presente es mucho más marcado. Las condiciones actuales descendieron 6,97% durante agosto y 8,11% interanual, mientras que las expectativas futuras bajaron 1,60% mensual y 3,72% respecto de hace un año.
Pese a ese retroceso, la percepción sobre la situación macroeconómica a largo plazo sigue siendo comparativamente alta: la expectativa del Interior a tres años alcanza 60,66 puntos, con una mejora del 1,09% mensual y del 1,03% interanual.
El dato permite resumir una aparente paradoja: se deteriora con fuerza la evaluación de la economía cotidiana, pero todavía persiste una expectativa de mejora en un horizonte más lejano.
Menos predisposición para realizar grandes compras
La pérdida de confianza también se refleja en las decisiones vinculadas al consumo de bienes de mayor valor. A nivel nacional, el indicador de Bienes Durables e Inmuebles cayó 4,03% en agosto, mientras que la predisposición a comprar automóviles o viviendas descendió 5,14%.
En el interior, la contracción fue todavía mayor: el subíndice de bienes durables e inmuebles se redujo 8,01% mensual y 5,12% interanual. La predisposición a adquirir electrodomésticos cayó 6,41% en un mes, mientras que la correspondiente a automóviles y viviendas retrocedió 10,12%.
Estos indicadores no miden compras efectivamente realizadas, sino la percepción de los consumidores sobre si consideran que es un buen momento para concretarlas, por lo que funcionan como una señal sobre la predisposición futura al consumo. El ICC construye este componente a partir de preguntas específicas sobre la conveniencia de adquirir electrodomésticos, automóviles o cambiar de vivienda.
La confianza está 15% debajo del máximo de 2025
En una mirada de más largo plazo, el ICC nacional todavía se encuentra lejos de su mejor registro durante la actual gestión.
El máximo se alcanzó en enero de 2025, con 47,38 puntos, y desde entonces el índice acumula una caída del 15,09%. Sin embargo, continúa 13,01% por encima del piso de 35,60 puntos registrado en enero de 2024, después de las primeras medidas económicas del Gobierno de Javier Milei.
El resultado de agosto deja así una señal dual: la confianza nacional prácticamente se mantiene respecto de un año atrás, pero el deterioro se concentra con mucha más fuerza en el Interior, particularmente en la percepción sobre la economía personal, las condiciones presentes y la predisposición a realizar grandes compras.
El informe completo aquí👇





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