“Algunas personas pueden comunicar su voluntad de quitarse la vida en forma directa y otras lo hacen en forma indirecta; expresando que ya no quieren estar más, que no pueden con esto o aquello, que se sienten muy cansados o superados por la situación. Todas son comunicaciones verbales de alarma que no debemos dejar pasar”, advirtió ayer el médico psiquiatra Demián Rodante.
También deben sonar las alarmas ante determinadas conductas, como el aislamiento social, aunque señaló que “son muy pocas las personas que pueden quedarse en sus casas sin ir a trabajar o cumplir sus obligaciones”; o los cambios de comportamiento… por ejemplo, si alguien tiene un determinado patrón de publicación en las redes sociales y de golpe el contenido cambia, predomina un tinte más pesimista o desesperanzador.
El médico psiquiatra Demián Rodante, especializado en abordaje del suicidio y referente en este tema en el país, volvió a Posadas a capacitar a los equipos profesionales en evaluación y manejo del riesgo suicida. Su visita fue organizada en forma conjunta por la Comisión para el Abordaje Integral del Suicidio (CAIS) y el Instituto de Previsión Social (IPS). Antes de la capacitación, habló con los medios de comunicación.
Abordaje sistematizado
“Uno de los desafíos más grandes en la prevención del suicidio es que no existe un abordaje sistematizado”, por eso, el objetivo de mi visita es organizar un entrenamiento/ taller intensivo de dos jornadas para los profesionales de la salud mental para que incorporen estas herramientas y prácticas en su día a día”, indicó Rodante quien recordó que hace ya varios años comenzó a trabajar con el equipo de la CAIS.
“Lo bueno es que podemos trabajar este entrenamiento inicial en forma intensiva, imaginemos si las personas que están luchando con ideas de suicidio tuvieran que esperar a que los profesionales se formen 10 o 15 años en este tema… correríamos todavía más desde atrás la problemática”, destacó.
Qué hacer con una persona con ideas suicidas
Consultado sobre qué se debe hacer cuando un ser querido manifiesta directa o indirectamente su idea de quitarse la vida, Rodante destacó que “hay consenso internacional de numerosos especialistas en que lo más aconsejable en estos casos es preguntar activamente si está teniendo ideas de suicidio”… lo bueno de esa pregunta directa es que la respuesta es siempre sí o no. Si es no uno puede contener de alguna otra forma, pero si la respuesta es afirmativa hay que escuchar activamente y esto quiere decir estar dispuestos y tomarse el tiempo necesario para hablar con la persona sobre los problemas que siente que no puede resolver. Además, es importante disuadir sobre la idea del suicidio… hacerle reflexionar que la mayoría de las personas que tuvieron esta idea pudieron resolver sus problemas de una manera distinta porque hay más probabilidades de resolver los problemas vivos que muertos. Decir en voz alta que matarse es una mala idea y que hay alternativas para resolver los problemas puede salvar vidas, destacó.
Finalmente, el especialista recomendó la derivación “tenemos que ayudar a las personas a buscar ayuda especializada y acompañar a esa persona a que esa ayuda sea efectivizada”.
En el otro extremo, aseveró que el peor error que podemos cometer es no preguntar nada o evitar hablar del problema luego de escuchar a quien nos confió que quiere quitarse la vida. “Este es un error que tiene un gran impacto”, aseguró. También incluyó en esta lista al intento de minimizar el problema que la persona necesita resolver y confiar demasiado en concepciones erróneas respecto al suicidio: “Las personas que piensan en matarse tienen un trastorno psiquiátrico o psicológico, se avisa para llamar la atención, el que se suicida no avisa… estos son todos mitos que no se reflejan en los datos estadísticos”.

Acceso a la salud mental
El médico psiquiatra indicó que las dificultades de acceso a la salud mental son un problema común de todo el país y del resto del mundo, “la mayoría de los suicidios suceden en países como el nuestro, de medianos y bajos ingresos, conociendo esto debemos pensar cuáles son los recursos disponibles. Por eso, el mayor desafío es difundir contenido respecto al suicidio validado y en forma continua, no solo en septiembre, en el mes de prevención del suicidio, porque las personas se quitan la vida durante todo el año”.
En este contexto, un segundo desafío es que los profesionales de la salud tengan un entrenamiento en primeros auxilios psicológicos “porque hay una realidad y es que no todas las personas llegan a salud mental, tampoco todas las personas necesitan un psicólogo o un psiquiatra para pasar un momento difícil”, señaló.
“Es reduccionista atribuir una causa al aumento del suicidio”
Según la última estadística oficial, entre el 1° de abril de 2023 y el 31 de octubre de 2025 (944 días) fueron notificados 22.249 intentos de suicidio en el país, según datos oficiales. La cifra representa casi 24 hechos por día. La cifra actual implica un crecimiento con respecto a la estadística de junio pasado, cuando la cantidad de hechos diarios era de casi 22.
Consultado sobre las posibles causas de este aumento sostenido en los intentos de suicidio y suicidios en el país, el médico psiquiatra Demián Rodante indicó que, primero, puede deberse a la mejora de los registros estadísticos “algunos años atrás los registros eran metodológicamente muy frágiles”.
Admitió que sería “reduccionista” atribuir una causa al aumento de la tasa de suicidio en el país: “Sería simplista decir que se debe a las redes sociales, o a la situación económica, el bullying… aunque existe evidencia de que cuando la crisis económica aumenta, el padecimiento en salud mental también. Lo mismo ocurre con la depresión, es verdad que aumenta el riesgo de suicidio pero no todas las personas que se deprimen piensan en matarse. La conducta suicida es un fenómeno multicausal”.
La población con mayor tasa de suicidio es la de los mayores de 70 años y los adolescentes y adultos jóvenes.
Precisamente, por la alta incidencia en adolescentes, “entendemos que las escuelas actúan como factor protector”, señaló la presidenta de la Comisión para el Abordaje Integral del Suicidio (CAIS), Natalia Falcone.





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