El 75% de la red se encuentra en un estado entre regular y malo, una cifra que representa un fuerte empeoramiento respecto del inicio de la actual gestión nacional, según un informe citado por la Asociación Gremial de Profesionales y Personal Superior de Vialidad Nacional.
En diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones, José Raúl Rizzo, secretario adjunto del gremio, remarcó que el problema no responde a una discusión partidaria, sino a un proceso de deterioro que se viene acumulando desde hace años.
“Esto no es una cuestión de color político. Nosotros venimos de deterioros en las rutas, pero el tema es que ahora se han agravado exponencialmente”, sostuvo.
Rizzo explicó que cuando comenzó el actual gobierno, alrededor del 50% de la red vial estaba en estado regular o malo, mientras que hoy ese porcentaje asciende al 75%.
“Es terrible. Uno habla de números y parece que se separa de los habitantes, pero en realidad es gravísimo porque esto se traduce fundamentalmente en accidentes. De ahí nuestra gran preocupación”, advirtió.
El dirigente señaló que la situación es generalizada y mencionó casos críticos en distintas regiones del país, como las rutas nacionales 151 y 22. “Yo diría que prácticamente todas las rutas tienen algún tema y algún problema grave. La circulación cada vez es más riesgosa y más peligrosa”, afirmó.
Agregó que “cuando uno habla de accidentes, habla del factor mecánico, del factor humano y del estado de la red. Estar en tan malas condiciones agrava muchísimo más cualquiera de los otros dos riesgos.
Exceso de carga y falta de controles
Rizzo apuntó también contra la falta de controles de carga en las rutas nacionales y aseguró que el tránsito pesado es uno de los principales responsables del deterioro acelerado del pavimento.
“La gran mayoría de las rutas nacionales hoy no tiene controles de cargas. Terminamos siendo más flexibles y eso agrava la situación”, señaló.
Según explicó, los recursos humanos y la maquinaria existen, pero el problema central es la ausencia de fondos para materiales y contratos de obra. Resumió en que “si uno no tiene fondos para comprar materiales o contratar empresas, no se puede hacer el mantenimiento de las rutas”.
Críticas al recorte de inversión nacional
El representante gremial cuestionó la decisión del Estado nacional de reducir la inversión vial y puso en duda que el equilibrio fiscal pueda sostenerse a costa de la infraestructura.
“Nos dicen que la macro está perfecta. Pero si en mi casa cobro el sueldo y no alimento ni educo a mis hijos, voy a tener superávit seguro. Eso no es superávit; el superávit es cuando cumplo con todas mis obligaciones y me sobra”, expresó.
Además, advirtió que postergar las obras termina siendo mucho más costoso para el país, porque “si una ruta se atiende a tiempo, tal vez se necesitan 1.000 pesos. Si se deja deteriorar, después hay que gastar 5.000 o 7.000 para dejarla en las mismas condiciones”, ejemplificó.
En otra parte de la entrevista, Rizzo también cuestionó los planes de ampliar las concesiones viales y transferir rutas a las provincias. En esta línea, comentó que “lo que se pretende es transferir la jurisdicción de las rutas a las provincias y poner más peajes. Eso no es la solución”, afirmó.
Finalmente, alertó que la nueva planificación de concesiones podría duplicar la cantidad de cabinas de peaje y multiplicar los costos para los usuarios: “La cantidad de cabinas se va a duplicar y los costos van a multiplicarse aproximadamente por tres”.






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