Francia comenzó su participación en el Mundial 2026 con una victoria por 3 a 1 sobre Senegal en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, en un encuentro que tuvo como gran protagonista a Kylian Mbappé. El capitán francés anotó un doblete, alcanzó los 14 goles en Copas del Mundo y se convirtió en el máximo goleador de la historia de su país en la competencia, superando la marca que durante décadas había pertenecido a Just Fontaine.
Más allá del resultado final, el conjunto dirigido por Didier Deschamps no tuvo un estreno sencillo. Durante gran parte de la primera etapa fue Senegal quien mostró mayor intensidad y generó las situaciones más claras. La presión alta de los africanos incomodó a los europeos desde el inicio y estuvo cerca de abrir el marcador a los 24 minutos, cuando Nicolas Jackson aprovechó una pérdida de balón en campo rival, encaró hacia el área y sacó un remate que se estrelló en el poste.
Francia monopolizaba la posesión, pero le costaba transformar ese dominio en oportunidades concretas. Ousmane Dembélé estuvo lejos de su mejor versión, mientras que Mbappé participó poco y fue bien controlado por la defensa senegalesa. Sobre el cierre del primer tiempo, Ismaïla Sarr desperdició una ocasión inmejorable al enviar por encima del travesaño un remate dentro del área, en lo que pudo haber significado la apertura del marcador para los africanos.
La historia comenzó a cambiar en el complemento. Apenas iniciado el segundo tiempo, los franceses mostraron una postura más agresiva y empezaron a acercarse con peligro. Sin embargo, se encontraron repetidamente con la seguridad del arquero Édouard Mendy, una de las figuras del partido hasta ese momento.
El quiebre llegó a los 64 minutos. Michael Olise filtró un pase preciso entre los defensores senegaleses y Mbappé apareció a la espalda de Kalidou Koulibaly para definir de primera y establecer el 1-0. Además de poner en ventaja a su equipo, el atacante igualó con ese tanto el récord histórico de Fontaine como máximo goleador francés en los Mundiales.
Senegal intentó reaccionar y llegó incluso a convertir mediante Jackson, pero la acción fue invalidada por posición adelantada. Con el paso de los minutos, Francia encontró mayores espacios y aprovechó el desgaste físico de su rival.
A los 81 minutos apareció Bradley Barcola para ampliar la diferencia. El joven extremo, que había ingresado apenas dos minutos antes, recibió una habilitación profunda, dejó atrás a la defensa y definió con gran categoría por encima de Mendy para marcar el 2-0 y prácticamente sentenciar el encuentro.
Cuando parecía que el partido estaba resuelto, Senegal encontró un descuento en tiempo adicional gracias a Mbayé, que ganó un mano a mano frente a Mike Maignan y estableció el 2-1. Sin embargo, la ilusión africana duró apenas unos segundos.
En la jugada siguiente, Mbappé tomó la pelota tras el saque desde el centro del campo, avanzó unos metros y sacó un potente remate desde aproximadamente 28 metros que se clavó en el ángulo. El gol desató la ovación de los hinchas franceses y selló definitivamente el triunfo por 3-1.
La obra maestra del delantero del Real Madrid no solo aseguró los tres puntos para Francia. También le permitió alcanzar los 14 goles en Copas del Mundo y quedar en soledad como el máximo artillero francés en la historia del torneo más importante del fútbol.






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