El fiscal de Instrucción 6 de la Primera Circunscripción Judicial, René Germán Casals, requirió al juez respectivo, Ricardo Walter Balor, que eleve a juicio el expediente por abuso sexual con acceso carnal a una integrante de la Policía de Misiones, quien denunció ante la Comisaría de la Mujer Centro de la Unidad Regional I que durante la madrugada del jueves 23 de mayo de 2024 fue abusada sexualmente por un matrimonio, uno de ellos camarada, que conoció cuando se acercó al acampe de protesta por mejora salarial de la fuerza de seguridad montado frente al Comando Radioeléctrico sobre la avenida Uruguay y Félix Bogado.
El acusado como autor es suboficial mayor retirado de la fuerza de seguridad, nacido en San Ignacio pero residente en Posadas, tiene 52 años. Como partícipe primaria fue encartada su pareja de 45 años.
El requerimiento fue firmado por el fiscal Casals a comienzo de este mes y los plazos de apelación vencerían esta semana.
Denuncia
De acuerdo a la decisión tomada por el acusador, a la que PRIMERA EDICIÓN tuvo acceso, “el 23 de mayo de 2024 la víctima tomó contacto con los encartados en el marco de una manifestación policial que se desarrollaba en la intersección de las calles Félix Bogado y Yerbal de Posadas. Tras una invitación realizada por estos, se dirigieron al local bailable ‘Pan y Manteca’, ubicado en la calle Buenos Aires 1857 (…) Una vez en el interior del establecimiento, el acusado habría adquirido bebidas alcohólicas y su pareja se encargó de servir los tragos de vodka combinados con la bebida energizante ‘Speed’, los cuales le fueron suministrados a la denunciante”.
“Posteriormente, aprovechando el estado de vulnerabilidad en el que se encontraba la denunciante consecuencia de la ingesta de las bebidas, la trasladaron dormida en un automóvil a un motel ubicado en la avenida Leandro N. Alem 4768 (…) Allí, la víctima habría sido objeto de acceso carnal por vía vaginal y anal sin su consentimiento. La denunciante refiere haber padecido episodios de pérdida intermitente del conocimiento durante el transcurso del hecho”.
La víctima denunció ante la Comisaría de la Mujer Centro de la UR-I y lo ratificó ante las autoridades judiciales mencionadas que: “Me acerqué al acampe por calle Félix Bogado, pero yo no participaba del acampe, fui a saludar a una conocida con el grupo de la agente de la localidad de El Soberbio (…) Fui conociendo al grupo y al suboficial y su esposa (…) Entre charlas y mates me invitaron a salir a dar una vuelta en auto, a buscar algún boliche abierto (…) Accedí a ir, dejé mi motocicleta en el acampe, confiando en ellos, y nos fuimos hacia el centro y al boliche (…) Alrededor de las 5 salimos y subimos al auto de él (acusado), lo único que recuerdo es que llegamos a la esquina del Banco Nación y pierdo la conciencia”.
El relato de la víctima continúa con detalles de los abusos a la que fue sometida, pero este Diario se reserva su publicación.
Los abusos fueron corroborados por peritos y se ampliaron las pruebas con relatos de testigos que coincidirían con el contexto y circunstancias de lo que fue denunciado.
Respecto a la salud mental del encartado, el Cuerpo Médico Forense del Superior Tribunal de Justicia concluyó que “presenta un conjunto de condiciones psicofísicas que debe poseer una persona para comprender la criminalidad del acto o dirigir sus acciones, no observando insuficiencia de sus facultades ni alteraciones morbosas de las mismas”. Lo mismo informaron sobre la acusada restante.
El fiscal determinó como calificación legal que “los encartados deben responder en orden al hecho objeto de la presente investigación”. E indicó que para el policía retirado se encuadra la figura de “autor penalmente responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal, artículo 119, tercer párrafo, del Código Penal Argentino”. La conducta de la pareja quedó bajo la calificación de “partícipe penalmente responsable” del mismo delito.






Discussion about this post