En el año 2023, el padre y la madre de tres niñas menores fueron detenidos luego de una denuncia de abuso sexual donde las víctimas fueron sus propias hijas. El hombre sometía a dos de ellas y la madre permitía que sucedieran los hechos. Antes de ir al debate oral, se declararon culpables y pidieron juicio abreviado.
Este Diario pudo saber que la audiencia que estaba pactada para el pasado martes 2 de junio en el Tribunal Penal de Oberá se había suspendido debido a que los acusados solicitaron abreviar el proceso y evitar exponerse a una probable pena mayor a la que terminaron por acordar con la Fiscalía.
Las víctimas fueron una niña de 8 años y su hermana de 4. La mayor fue accedida carnalmente por su padre, mientras que la otra sufrió manoseos.
Los hechos ocurrieron en un barrio de las afueras de Dos de Mayo, en inmediaciones de la ruta nacional 14, que no se precisa para evitar que se identifique a las niñas.
El padre, de profesión changarín, actualmente de 29 años y la madre, ama de casa, hoy de 38.
Según los hechos denunciados, en el hogar había mucha violencia hacia los menores, al punto de ser golpeadas las niñas más grandes con una vara y otro tipo de agresiones, como taparles la boca para que no se escuchara cuando lloraban.
La madre también hacía lo mismo, pero llegaba a atar a la de ocho años con una piola para inmovilizarla. Esa instancia de indefensión era utilizada por el padre para abusar de la menor con manoseos. Según el expediente, la madre también cometía vejámenes contra su hija mayor.
Por último, el progenitor comenzó a accederla carnalmente y, a sabiendas, la madre no hacía nada para impedirlo.
La familia, de escasos recursos, era asistida por el municipio y las menores solían ser atendidas en un hogar. La de 8 años le reveló a la fonoaudióloga lo que le hacían en su casa.
El caso motivó la inmediata intervención judicial para aprehender a los sospechosos y poner a resguardo a las niñas. Según pudo saber este Diario, las hermanas quedaron a cargo de un instituto en busca de ser dadas en adopción.
Respecto a los acusados, el Juzgado de Instrucción de San Vicente avanzó con la causa, luego de activar los protocolos ante una situación de abuso sexual. Las pericias de Cámara Gesell confirmaron los abusos que sufrieron las hermanas de 8 y 4 años.
Cerrado el expediente y elevado al Tribunal Penal de Oberá, el fiscal Juan Pablo Fernández Rissi ofreció a los encartados y a sus defensas la posibilidad de solicitar un juicio abreviado declarándose culpables de los hechos.
Respectivamente, el padre se declaró autor penalmente responsable por los delitos de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la convivencia y el vínculo, y abuso sexual simple agravado por la convivencia y el vínculo y amenazas” respecto a su hija de 8 años y “abuso sexual simple agravado por la convivencia y el vínculo” respecto a la menor de 4. Aceptó una pena de 14 años y 6 meses de prisión.
En tanto, la madre firmó una pena de 12 años y 6 meses de prisión, por los delitos de “abuso sexual simple agravado por la convivencia y el vínculo, y partícipe necesario del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo”.
El acuerdo entre las partes fue presentado ante el Tribunal. De no haber objeciones, será homologado con una sentencia.






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