El Instituto de Previsión Social (IPS) de Misiones presentó el nuevo Programa de Abordaje Integral de la Obesidad, una problemática que ya es considerada una pandemia silenciosa” por su crecimiento sostenido y su fuerte impacto en la salud de la población.
El presidente del IPS, Lisandro Benmaor, remarcó que “la obesidad y el sobrepeso son una de las pandemias más drásticas en términos sanitarios que está cruzando el mundo”, y advirtió sobre la necesidad de “un abordaje serio y profesionalizado para poder empezar a erradicarla”.
Los datos no engañan: hoy seis de cada diez argentinos tienen obesidad o sobrepeso. Asimismo, las proyecciones empeoran a nivel mundial: se espera que, dentro de diez años, la mitad de la población mundial sea obesa, y afecte a cada vez más niños y adolescentes.
Un problema que crece desde edades cada vez más tempranas. Desde su experiencia como médico, Benmaor señaló un dato preocupante: “cada vez se ven chicos, más chicos, edades más precoces y con complicaciones del sobrepeso y la obesidad más rápidas”. En ese sentido, explicó que estas condiciones están directamente relacionadas con enfermedades como hipertensión, diabetes y distintos tipos de cáncer.
“Ambas causas, la primera y la segunda, están estrictamente relacionadas con el sobrepeso y la obesidad”, afirmó en referencia a las principales causas de mortalidad a nivel mundial: las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.
Chequera especial
El programa se apoya en equipos multidisciplinarios que incluyen profesionales de salud mental, nutrición, kinesiología y distintas especialidades médicas. A través de un sistema de derivación, los afiliados podrán acceder a un tratamiento integral en toda la provincia. “Tenemos más de 14 programas especiales y, cada uno de ellos cuentan con ‘chequeras’ que son indicadas por los médicos a los pacientes que correspondan para hacer el abordaje multidisciplinario”, explicó Benmaor.
La salud mental, un pilar clave
Desde el Departamento de Salud Mental, la licenciada Constanza Logegaray destacó que la obesidad debe entenderse desde una mirada integral: “Entendemos cualquier cuadro de la persona de una manera biopsicosocial. La alimentación no puede estar de lado en la cuestión de la salud mental”.
En ese marco, advirtió que aún persiste la idea de que el problema se reduce a la voluntad individual: “muchas veces se piensa que es una cuestión de voluntad o que la persona no es exitosa con ese tratamiento porque no se aborda desde lo biopsicosocial”.
Además, la licenciada en Psicología puso el foco en el contexto actual: “hoy tenemos una vida de mucho sedentarismo”, marcada por el uso excesivo de pantallas, lo que impacta especialmente en niños y adolescentes.
También alertó sobre las consecuencias sociales de la obesidad, como la discriminación: “todavía tenemos una sociedad con lo que se llama gordofobia”, lo que puede derivar en situaciones de bullying y agravar el cuadro emocional de los pacientes.
Datos alarmantes y necesidad de acción
Por su parte, la jefa del Departamento de Nutrición, María Laura Melgarejo, fue contundente al describir la magnitud del problema: “Uno de cada ocho pacientes a nivel mundial padece obesidad. En la Argentina estamos hablando de que más del 60% de la población ya tiene sobrepeso u obesidad”. Incluso advirtió sobre proyecciones preocupantes: “para el 2035 la mitad de la población mundial va a tener obesidad”.
Desde el enfoque nutricional, remarcó que “la obesidad no es una elección, sino una enfermedad crónica”, con múltiples factores de riesgo, incluidos los genéticos, emocionales y sociales.
El programa también pone énfasis en la educación alimentaria y la prevención, con iniciativas como campañas en supermercados para promover hábitos saludables.
“Es para educar a la población y hacer saber lo importante que es llevar una buena alimentación”, explicó Melgarejo, quien subrayó que el trabajo debe ser intersectorial y sostenido en el tiempo.
Coincidiendo en la necesidad de un abordaje conjunto, los profesionales destacaron que tratar la obesidad de forma aislada no es efectivo. Así, el nuevo programa busca dar una respuesta concreta a una problemática creciente, que ya no puede ser ignorada y que exige políticas de Estado firmes para mejorar la calidad de vida de la población.
“Hay mucha automedicación con inyecciones para adelgazar”
La jefa del Departamento de Nutrición del IPS, María Laura Melgarejo, alertó sobre el aumento de personas que se inyectan sin prescripción médica -y sin reunir los parámetros recomendados- las inyecciones para adelgazar.
“Lamentablemente, estamos viendo que las inyecciones para adelgazar están siendo furor y no por prescripción médica, sino que muchos pacientes se las aplican sin ningún tipo de prescripción… para definir si el paciente es candidato se debe evaluar en función de numerosos parámetros y prescribir en forma previa”, remarcó. Advirtió que este uso inadecuado puede traer más contras que beneficios.
El sobrepeso y la obesidad es un problema en crecimiento en la población mundial. “Hoy, el 60% de los mayores de 18 años en Argentina sufren de sobrepeso y obesidad. Las proyecciones a nivel mundial estimaban que en 2023 la mitad de la población mundial sufriría sobrepeso y obesidad”, recordó la profesional.
Cuándo el sobrepeso pasa a ser un gran problema
En la actualidad, según precisó, los parámetros para determinar si una persona es obesa dejaron de ser el peso o el índice de masa corporal. “Se evalúan parámetros de cintura-talla, un indicador muy confiable que nos habla de un riesgo metabólico. Muchas veces el paciente puede tener un peso normal pero pueden tener un índice cintura-talla elevado que nos da cuenta de un riesgo metabólico sobre el que tenemos que accionar”, destacó.
Melgarejo distinguió entre la obesidad preclínica y clínica, “esta última es cuando ya hay complicaciones, en ambos casos, se trata de tomar todas las herramientas de la obra social para poder trabajar en conjunto con estos pacientes”.
Según recordó, la grasa abdominal interfiere en todo el metabolismo, puede traer riesgos y complicaciones como hipertensión, diabetes tipo II, también está muy relacionado con algunos tipos de cáncer y problemas cardiovasculares. “La obesidad no es una elección, es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial donde intervienen factores genéticos, ambientales y psicosociales… por eso requiere un abordaje multidisciplinario que no descuide lo psicosocial”, destacó la profesional quien, confirmó, también los afiliados del IPS muestran un aumento del sobrepeso y obesidad en consonancia con el resto de la población.




