Una organización criminal transnacional dedicada al tráfico de estupefacientes, con base operativa en Posadas, fue desarticulada tras una serie de procedimientos coordinados entre fuerzas federales y organismos judiciales de Argentina y Paraguay. El operativo culminó con la detención de tres personas, entre ellas el presunto jefe de la banda, un ciudadano paraguayo que fue interceptado en la vía pública con 8.900 dólares en su poder.
La investigación se había iniciado a fines de 2025 por disposición de la Fiscalía Federal de Posadas, en un trabajo articulado con la PROCUNAR, la Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay (SENAD) y la Fiscalía de Asunción. A partir de tareas de inteligencia, los investigadores lograron reconstruir el funcionamiento de la estructura delictiva, que operaba desde la capital misionera con ramificaciones hacia distintos puntos del país.
Según la información oficial, la organización utilizaba múltiples modalidades logísticas para el traslado de droga, entre ellas el transporte fluvial mediante embarcaciones, envíos terrestres y el despacho de estupefacientes a través de encomiendas. Esta diversificación le permitía mover la mercadería tanto por el río como por rutas nacionales, con destino a provincias alejadas.
Uno de los golpes clave ocurrió el 18 de marzo, cuando efectivos de la Prefectura Naval Argentina, junto al Grupo Operativo Conjunto de Lucha Contra el Narcotráfico del NEA (GOCNEA), interceptaron tres encomiendas que contenían 27 kilogramos de cogollos de marihuana. Los paquetes tenían como destino las ciudades de Caleta Olivia, Las Breñas y Barranqueras.
A partir de ese hallazgo, la Gendarmería Nacional llevó adelante una entrega controlada que permitió detener a una mujer vinculada al circuito de distribución. Ese procedimiento fue determinante para avanzar sobre el resto de la estructura y profundizar la investigación.
Con las pruebas reunidas, la Justicia ordenó 15 allanamientos simultáneos en Posadas, Garupá y la Unidad Penal N° 7 de Resistencia, en Chaco. Los operativos fueron ejecutados por el GOCNEA, integrado por Prefectura Naval, Policía Federal, Gendarmería, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Policía de Misiones, con apoyo del Servicio Penitenciario Federal y ARCA-DGA.

El despliegue permitió secuestrar 557 gramos de cocaína, 28 teléfonos celulares, balanzas digitales, dinero en efectivo y otros elementos de interés para la causa. Además, se concretaron dos detenciones durante los procedimientos.
Horas más tarde, en Posadas, los investigadores lograron ubicar y detener al principal sospechoso, señalado como el líder de la organización. Fue interceptado en la vía pública mientras se desplazaba con una importante suma de dinero en efectivo, lo que para los investigadores refuerza su rol jerárquico dentro del entramado delictivo.
Otro de los aspectos relevantes que surgieron de la pesquisa es que parte de la logística de la banda se coordinaba desde el interior de una unidad penitenciaria en Chaco, lo que evidencia la complejidad de la estructura y su capacidad para sostener operaciones incluso desde contextos de encierro.






