La desaprobación de la gestión del presidente Javier Milei se mantiene en niveles elevados y con señales de malestar creciente en la sociedad. Así lo revela un reciente estudio de la consultora Zuban Córdoba, que advierte además un clima marcado por la incertidumbre, la desilusión y el enojo.
“El 34% de los argentinos aprueba la gestión y un 65% la desaprueba”, precisó a FM 89.3 Santa María de las Misiones, el analista político Facundo Londero, al presentar los resultados de la encuesta realizada sobre 2.000 casos en todo el país. Si bien los números se mantienen similares a los del mes anterior, el especialista advirtió que el problema no es solo cuantitativo, sino cualitativo: “Hay una profundización del enojo y de la incertidumbre hacia la gestión y el rumbo del país”.
Según explicó, el deterioro comenzó a hacerse más visible desde marzo y tiene dos grandes motores. “Por un lado, lo material: el poder adquisitivo, el empleo, la situación económica en general. Y por otro, cuestiones políticas que rompieron el discurso homogéneo que tenía el oficialismo”, sostuvo.
En ese sentido, Londero señaló que el Gobierno perdió parte de su base de apoyo más volátil. “Se produjo una huida de votantes prestados, que venían de otras identidades partidarias y que acompañaban a la gestión. Eso generó un descontento muy fuerte”, afirmó.
Uno de los datos más sensibles del informe es el nivel de desencanto dentro del propio electorado de Milei. “Un 40% de quienes lo votaron en el ballotage hoy están desilusionados con la gestión”, reveló. Para el analista, este dato “es muy contundente” y muestra un quiebre en las expectativas iniciales, sobre todo vinculado al rumbo económico y a las formas de conducción.
En cuanto al clima social, el diagnóstico es claro: “El sentimiento predominante hoy es la incertidumbre”, explicó Londero. A esto se suman “enojo y bronca” en sectores opositores, pero también una creciente “desilusión” que atraviesa distintos segmentos de la sociedad.
“La gente se pregunta si vale la pena la expectativa y la esperanza que se generó. Hay una parte importante que ya no puede esperar más”, advirtió, en referencia a la crisis económica y social.
En el plano político-electoral, el estudio revela un dato clave: la existencia de un amplio electorado indeciso. “Hay un 30% de los argentinos que todavía no sabe a quién votar. Ese es el sector que va a definir las próximas elecciones”, señaló.
Según detalló, hoy el escenario muestra una base relativamente estable de apoyo: “Entre un 30 y 32% votaría al peronismo o Unión por la Patria, entre un 23 y 25% a La Libertad Avanza, pero hay ese 30% que está desganado, enojado con la política y que no encuentra representación”.
Este grupo, conocido como “electorado pendular”, es el que históricamente inclina la balanza. “Es el que en 2019 votó al peronismo, en 2021 a Juntos por el Cambio y en 2023 a Milei. Y vuelve a estar en disputa”, explicó.
En paralelo, Londero describió un escenario de fuerte polarización. “Se profundiza la grieta entre mileísmo y antimileísmo, kirchnerismo y antikirchnerismo”, indicó. Sin embargo, aclaró que esa polarización convive con una oposición fragmentada y sin liderazgos claros.
“No hay un dirigente que la sociedad esté apoyando fervientemente o que pueda canalizar este enojo”, afirmó. No obstante, destacó que el gobernador bonaerense Axel Kicillof aparece como la figura con mejor imagen positiva, con un 45%, aunque el resto de los dirigentes, tanto oficialistas como opositores, presentan más imagen negativa que positiva.
En cuanto al frente legislativo, el analista consideró que el Gobierno intentará avanzar con su agenda, especialmente con la reforma electoral recientemente enviada al Congreso. “Va a haber ganadores y perdedores si se avanza con cambios como la eliminación de las PASO”, explicó.
Sin embargo, advirtió que el éxito de estas iniciativas dependerá en gran medida del apoyo de los gobernadores. “Son los principales ejes de gobernanza y habrá que ver si acompañan, sobre todo en un contexto de tensiones por la distribución de recursos y el descontento en el interior del país”, sostuvo.
De todos modos, Londero fue tajante respecto al factor determinante del humor social: “Si lo económico no mejora, no va a haber un cambio en la opinión pública”. Y reforzó: “La economía siempre es el eje catalizador de cualquier gestión”.
En esa línea, recordó antecedentes recientes: “En 2019 el macrismo perdió por la economía y en 2023 el peronismo también. Es el factor que define”.
Sobre la estrategia internacional del presidente, el analista planteó una mirada crítica. Si bien reconoció que los vínculos externos pueden aportar estabilidad macroeconómica, advirtió que “eso no se traduce en la microeconomía”.
Además, señaló que estos movimientos generan malestar en ciertos sectores. “Hay una percepción negativa cuando el presidente viaja al exterior mientras hay provincias que no conoce. Eso genera descontento”, indicó.
Otro punto que aparece como factor de desgaste es el vínculo con la prensa. “Las formas del presidente generan roces innecesarios y abren frentes de conflicto que no le suman”, afirmó Londero. Y agregó que medidas como el cierre de espacios para periodistas en Casa Rosada “no le juegan a favor y afectan la credibilidad”.
Finalmente, el analista concluyó que el escenario sigue abierto y condicionado por múltiples variables, pero con una clave central: la economía. “Si mejora, puede haber una reacción positiva. Si no, el malestar se va a profundizar”, advirtió.
Con una sociedad atravesada por la incertidumbre, un electorado indeciso en crecimiento y sin liderazgos claros en la oposición, el rumbo económico y político de los próximos meses será determinante para definir el futuro del Gobierno y el clima social en la Argentina.
DDD Mayo 2026




