El Gobierno nacional homologó sin cambios la paritaria del sector Comercio y puso fin a semanas de incertidumbre en torno al acuerdo salarial, en un contexto de tensión con el movimiento sindical y la CGT por la reforma laboral.
La decisión fue oficializada por el Ministerio de Capital Humano, que convalidó el entendimiento firmado a mediados de abril entre la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) y las principales cámaras empresarias: la Cámara Argentina de Comercio (CAC), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Unión de Entidades Comerciales (UDECA).
De esta manera, el Ejecutivo evitó abrir un nuevo frente de conflicto gremial en un escenario ya atravesado por disputas con centrales sindicales.
Aumento escalonado y bono
El acuerdo, que alcanza a más de 1,2 millones de trabajadores del sector, establece un incremento salarial del 5% para el trimestre abril-junio, aplicado en tres tramos: 2% en abril, 1,5% en mayo y 1,5% en junio.
Además, contempla el pago de un bono extraordinario de $120.000 para todas las categorías y una contribución empresarial de $28.000 por trabajador.
La suba se calcula sobre las escalas vigentes a marzo de 2026, incluyendo sumas no remunerativas, lo que define el nuevo piso salarial del sector.
Un acuerdo bajo la lupa
El desenlace no estaba asegurado. Durante las últimas semanas, la Secretaría de Trabajo analizaba la posibilidad de homologar el acuerdo de manera parcial, al cuestionar algunos puntos vinculados a aportes sindicales y contribuciones empresarias.
Sin embargo, finalmente el Gobierno decidió validar el convenio completo, despejando dudas sobre su aplicación.
Desde el gremio, el secretario general Armando Cavalieri destacó el resultado de la negociación y sostuvo que “es el resultado de un diálogo maduro y responsable”, al tiempo que advirtió sobre el impacto del contexto económico en trabajadores y empresas.
También se refirió a la polémica por la denominada “cuota solidaria” y aseguró que la discusión quedó saldada tras una resolución judicial que suspendió artículos de la reforma laboral y garantizó la continuidad de esos aportes.
Un acuerdo clave en medio de tensiones
La homologación marca un punto de equilibrio en la relación entre el Gobierno y uno de los gremios más numerosos del país, luego de antecedentes recientes de conflicto por acuerdos salariales que superaban la pauta oficial.
En ese marco, el cierre de la paritaria de Comercio aparece como una señal de distensión, en medio de un escenario donde las negociaciones salariales continúan bajo fuerte control oficial y con impacto directo en el poder adquisitivo de los trabajadores.
Fuente: Agencias





