Una propuesta de reorganización del tránsito en el microcentro de Oberá comenzó a tomar forma a partir de un trabajo técnico impulsado por el Consejo de Planificación Estratégica de Oberá (COPEO), en articulación con funcionarios municipales y concejales, luego de que en los últimos días circularan versiones imprecisas que generaron confusión en redes sociales.
De acuerdo a lo que marcaron desde COPEO, la iniciativa, denominada Reordenamiento Vial – Cuadrante IV, no responde a una medida aislada sino a un estudio integral que analizó en profundidad la dinámica urbana en una de las zonas más transitadas de la ciudad. El diagnóstico detectó problemas recurrentes de circulación, interferencias en cruces clave y dificultades en el funcionamiento del transporte público, especialmente en horarios de mayor demanda.
Uno de los puntos centrales del proyecto apunta a reorganizar el sistema de colectivos en torno a la plaza San Martín, mediante la creación de una futura Estación de Transferencia del Transporte Urbano. La intención es concentrar allí las paradas, evitando su dispersión actual en distintas veredas del casco céntrico, lo que genera desorden y complica tanto a peatones como a conductores.
En paralelo, la propuesta recoge planteos de vecinos frentistas que habían manifestado su malestar por la ocupación de veredas con refugios de transporte. En ese sentido, la nueva configuración busca liberar esos espacios, mejorar la circulación peatonal y dotar al área de mayor accesibilidad y funcionalidad.
El plan no contempla una transformación total del esquema vial, sino modificaciones puntuales en el sentido de circulación de determinadas calles dentro del cuadrante delimitado por las avenidas Sarmiento, Libertad, Misiones y Tucumán. Entre las arterias alcanzadas figuran 9 de Julio, San Martín, Rivadavia, L. N. Alem, Avellaneda y E. Wilde, que pasarían a tener sentidos únicos, mientras que otras mantendrán doble mano o esquemas combinados según las necesidades detectadas.
De acuerdo a los fundamentos técnicos, el objetivo es lograr un tránsito más ordenado, seguro y previsible, reduciendo puntos de conflicto y optimizando tanto el flujo vehicular como el peatonal en una zona clave de la ciudad.
Desde el equipo técnico remarcaron que este tipo de intervenciones son habituales en áreas de alta centralidad urbana y forman parte de una planificación estratégica orientada a modernizar la ciudad y mejorar la calidad de vida de quienes la habitan y transitan diariamente.
La implementación, según se prevé, será progresiva y estará acompañada por nueva señalización, ajustes en la semaforización y campañas de concientización para facilitar la adaptación de la comunidad a los cambios.
Actualmente, el proyecto se encuentra en tratamiento en el Concejo Deliberante, donde deberá ser analizado antes de su eventual puesta en marcha





