Ramón Alberto Giménez, conocido como “Monchi” por sus amigos y familia, fue asesinado y su cuerpo totalmente calcinado en las mismas brasas donde horas antes su amigo “Roger” hizo el asado, en el fondo de una vivienda en el barrio Cruz del Sur del paraje Nemesio Parma, en la zona oeste de Posadas.
Precisamente el amigo, Arnaldo José Sanabria (44), es quien está acusado del ataque y desenlace fatal ocurrido entre la noche del lunes 7 y madrugada del martes 8 de diciembre de 2020 y para quien se fijaron nueve audiencias para ser juzgado ante el Tribunal Penal 1 de la Primera Circunscripción misionera.
Deberá responder, a partir del lunes 4 de mayo próximo, por la acusación del hecho y la calificación por “homicidio simple” (de ocho a 25 años de prisión según el artículo 79 del Código Penal Argentino) ante los jueces Gustavo Arnaldo Bernie, Viviana Gladis Cukla y Miguel Mattos (subrogante).
Se agendaron nueve audiencias para el debate y ya fueron expedidas las notificaciones para 32 testigos citados a declarar ante las partes que se completan con el fiscal Vladimir Glinka y Mario Sebastián Ramírez, defensor oficial 3.
Alias “Roger” fue detenido durante la misma mañana en la que se halló el cadáver calcinado de “Monchi” Giménez en el patio del inmueble del barrio Cruz del Sur.
Restos de huesos y carne humana fueron rescatados de las cenizas y el cotejo genético fue el que determinó la identidad final, aunque nada ponía en duda que se trataba de Giménez, tal como los testigos lo adelantaron.
El cuerpo ardiendo fue descubierto por un vecino de 61 años quien alertó a investigadores de la comisaría Decimonovena que en un sector de asentamientos de precarias viviendas había una fogata y debajo de tablas de madera, ramas y neumáticos se podía ver restos de un cadáver humano como en un lento proceso de cremación.

Se estima que la víctima ardió más de cinco horas hasta que fue descubierta. Los policías no demoraron en establecer como presunto autor del hecho al propietario del inmueble, que a su vez arrastra como antecedente penal una condena de cuatro años por “tentativa de homicidio” en 2015. También se barajó como inicio un incidente de violencia previo y que tuvo como protagonistas al detenido atacando con fuego a un primo de la víctima.
Entre el material que se levantó a corta distancia de la hoguera montada para intentar “desaparecer” el cadáver, se halló una botella rota y varios elementos contundentes, por lo que la posibilidad de una pelea y un golpe en el cráneo a Giménez figura como hipótesis de lo sucedido.





