El EPRAC intimó a la Cooperativa Eléctrica de Eldorado (CEEL) para que presente un informe detallado que incluya las causas de los cortes en el servicio de agua que afectan históricamente a más de 80 barrios de esa localidad, la ejecución de los operativos de contingencia en los lugares afectados y un plan de soluciones definitivas.
La intimación fue activada tras la presentación de un relevamiento comunitario elaborado por la Fundación Ma’era, una organización sin fines de lucro integrada por actores sociales locales que trabajan ad honorem en la Capital del Trabajo.
El informe de Ma’era, realizado entre febrero y marzo de este año, meses críticos por la falta de lluvias y altas temperaturas, relevó la situación de 266 vecinos de 83 barrios y concluyó que las interrupciones no son episodios aislados, sino “una problemática recurrente, extendida y sostenida en el tiempo, con impacto directo en la salud y la economía de las familias”.
El reclamo siguió un recorrido institucional previo, según especificó la ONG: el 9 de abril, la fundación presentó formalmente el informe ante la CEEL y lo elevó en simultáneo al EPRAC. También fue remitido al Concejo Deliberante de Eldorado, donde se iniciaron gestiones para exponer la situación mediante la Banca del Pueblo ante los ediles.
Con base en esa documentación, el ente regulador dio curso a la intimación urgente, atendiendo a que el pedido de intervención se da en el marco de las facultades del EPRAC para resguardar los derechos de los usuarios y fiscalizar la calidad y continuidad del servicio.
Asimismo, según destacó Ma’era, no existen registros de una medida de este alcance dirigida anteriormente a la cooperativa eldoradense o a ninguna otra, lo cual refuerza el carácter excepcional de la decisión.
Si bien hasta el momento la CEEL no presentó un informe formal ante la Fundación Ma’era, la intervención del EPRAC obliga a la cooperativa a responder ante la autoridad provincial y a dar precisiones sobre el funcionamiento del servicio y las acciones previstas para normalizarlo.
Desde la organización comunitaria señalaron a PRIMERA EDICIÓN que la crisis del agua trasciende la falta del recurso en sí y expone la ausencia de condiciones básicas, previsibilidad y calidad de vida. En ese sentido, reclamaron mayor transparencia, acceso a la información y medidas concretas que garanticen la regularidad del servicio.
El cumplimiento de los requerimientos por parte de la CEEL y el seguimiento del organismo regulador serán determinantes para establecer si la medida logra traducirse en soluciones efectivas para los hogares afectados.





