“Lo ideal sería que los chicos estén en el club todos los días”, afirmó el presidente de la Liga Posadeña de Fútbol, Marcelo Dei Castelli abriendo el abanico de proyectos y desafíos que enfrenta y lleva a cabo la entidad madre del balompié posadeño que abarca a 450 equipos de fútbol masculino en primera e infantiles, futsal, fútbol senior y fútbol femenino.
En el marco del 92° aniversario de la Liga Posadeña de Fútbol, Dei Castelli realizó un balance exhaustivo sobre el presente de la institución. En diálogo con la FM 89.3, el dirigente destacó el crecimiento de la entidad, que hoy nuclea a 37 clubes de nueve localidades de la provincia de Misiones y moviliza a cerca de 9.000 jugadores cada fin de semana.
La Liga Posadeña atraviesa un presente de intensa actividad con el desarrollo de múltiples categorías. “Nuestra liga está bien, está ordenada, tenemos muchas actividades”, afirmó Dei Castelli, detallando que actualmente están en competencia el fútbol masculino en todas sus versiones, el futsal -que ha mostrado un crecimiento exponencial- y el fútbol senior.
Asimismo, destacó el inicio del torneo femenino bajo la nueva conducción de María Laura Castia tras la reciente salida de Antonela Cancelarich al frente del departamento.
El alcance de la entidad trasciende la capital misionera, integrando a equipos de Garupá, Candelaria, Gobernador Roca, Santa Ana, San Ignacio, Corpus, Roca y Pipó. Esta estructura implica el movimiento de 450 equipos y una red logística que involucra a árbitros, policías y familias, impactando directamente en la economía regional.
La Superliga y el desafío de la infraestructura
Uno de los hitos de la actual gestión ha sido la implementación de la Superliga, una categoría diseñada para elevar el nivel de competitividad local. Según el presidente, el formato ha resultado un éxito por su paridad: “Buscamos nivelar hacia arriba para que aquel club que salga campeón tenga una competencia fuerte… y le sirva para su participación en un torneo superior”.
Sin embargo, el crecimiento deportivo choca con una realidad crítica: el déficit de infraestructura. Dei Castelli señaló que la falta de canchas limita no solo la competencia, sino la capacidad de contención de los clubes. “Nos sigue faltando cancha, no solamente para las competencias de los fines de semana sino para los entrenamientos”, explicó.
El presidente liguista reiteró que hay clubes que poseen dos canchas, otros una y media, y hay clubes que ni siquiera tienen estadio, lo que dificulta la logística de entrenamientos y partidos para cientos de jóvenes. En este sentido, planteó la necesidad de ayuda estatal para desarrollar predios con servicios básicos, mencionando el predio de la Liga a la vera del arroyo Mártires, el cual requiere inversiones en cercado perimetral, riego y seguridad permanente para ser funcional.

El club como herramienta de contención
Para la actual dirigencia, el rol social de los clubes es la prioridad absoluta ante la difícil coyuntura económica que atraviesa el país. Dei Castelli enfatizó que el objetivo estatutario de organizar fútbol debe ir de la mano con un objetivo social de inclusión.
“Si cerramos un club, son 500 chicos en la calle sujetos a los peligros que esto representa”, advirtió el dirigente. En este sentido, su visión apunta a transformar los clubes en espacios de permanencia diaria: “Lo ideal sería que los chicos estén en el club todos los días… compartiendo con sus amigos, lejos de la calle”.
En este marco, Dei Castelli brindó detalles sobre nuevos servicios que la Liga ofrece de forma gratuita, como el gabinete psicopedagógico a cargo de la doctora Sabrina Mallmann. Además, anunció un convenio clave con la Secretaría de Adicciones para trabajar en la prevención y promover la terminalidad escolar.
“La idea es que nuestros chicos, adolescentes y también adultos puedan o terminar su escuela o aprender oficios para que el día de mañana puedan tener una vida digna”, concluyó el presidente, reafirmando el compromiso de la Liga Posadeña de Fútbol en su casi siglo de historia con la sociedad misionera.





