La sede de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia de Misiones fue, durante la tarde de ayer, el espacio de convergencia para que actores judiciales y autoridades del Poder respectivo den el primer paso en el tránsito a la reforma o la confección del nuevo Código Procesal Penal provincial.
La presentación de la estructura operacional para llegar al nuevo código que, entre otros objetivos, busca el cambio del sistema mixto penal hacia uno acusatorio, fue desplegada por el fiscal del Tribunal Penal 2, Vladimir Glinka, como coordinador del proyecto.
Entre los puntos que explicó ante los ministros del Superior Tribunal de Justicia presentes, Rosanna Pía Venchiarutti Sartori (Presidenta), Roberto Rubén Uset, Cristian Marcelo Benítez, Valeria Fiore Cáceres y Cristina Irene Leiva, y jueces, fiscales y camaristas del fuero penal, destacó que “el plan estructural posee una visión compartida, que lima diferencias y apunta a captar el mayor capital intelectual hasta llegar a una reforma exitosa. Vamos por un paquete de leyes de cambio en la vida judicial”.
Glinka estribó el proyecto en tres puntos: una ley de implementación, ley de reforma del Código y una ley del Ministerio Público. “Son tres etapas, comenzaremos (en un lapso de seis años) una primera etapa de aplicación en las circunscripciones judiciales 4 y 5 (Puerto Rico y San Vicente), durante dos años y luego a las 2 y 3 (Oberá y Eldorado) para el último tramo (quinto año) en la Circunscripción Judicial 1 (Posadas). En cada etapa se irán analizando y depurando errores”.
El fiscal también reconoció que se necesitará de recurso humano y una oficina judicial “para la agilidad de la estructura administrativa” y se deberá considerar un “sistema residual para la transición con las causas pendientes” que derivarán del código anterior.
La ministra del STJ Cristina Leiva sostuvo durante el encuentro que “la oportunidad que ofrece el proyecto es muy valorable porque comprende escuchar a todas las voces” vinculadas a la Justicia.
La presidenta del STJ, Rosanna Venchiarutti, destacó que el proyecto que incluye al Colegio de Abogados de Misiones, “puede considerarse como el puntapié de un primer partido de mundial de fútbol. La pelota ya está en la cancha de los abogados, en la discusión de la sociedad que reclama penas más duras o menos pero este reclamo debe ser oído porque estamos atravesando una situación de esquizofrenia, una sábana que no se puede ajustar porque no alcanza a cubrir todo. En esta época de crisis tan profunda del país valoramos las intenciones como esta reforma. Somos un faro, en nuestras manos está la libertad de las personas, por ejemplo, tenemos que responder para superar esto”.
Misiones y Formosa son las dos últimas provincias del país en no reformar su Código Procesal Penal e incorporar el sistema acusatorio en la instrucción de los expedientes y pasos siguientes, en establecer el rol de un fiscal que investiga y acusa y un juez que garantice el proceso y los debidos derechos de las partes intervinientes.
“Es importante dividir el Poder Judicial y el Ministerio Público, que ya comenzó este proceso el año pasado cuando se le otorgó a la Procuración la autonomía funcional y la autarquía financiera”, resaltó Venchiarutti al respecto.
“Esto es un inicio de proceso, etapa por etapa, en un tiempo prudencial de seis años para establecer el nuevo Código Procesal, para pulirlo bien” agregó.
A partir de la semana próxima, bajo la coordinación del fiscal Glinka, se realizarán todos los martes reuniones de tres horas de duración para analizar y darle forma al proyecto reformista antes de fin de año.
El proyecto comprende siete libros, por lo que las siete primeras reuniones corresponderán al debate de cada uno de ellos con participación de especialistas, funcionarios, abogados y demás operadores de trayectoria en el área.





