Un episodio que en un primer momento generó preocupación por una presunta agresión grupal en Oberá terminó siendo esclarecido por la Policía como un enfrentamiento previamente acordado entre dos adolescentes con antecedentes de conflicto personal.
La intervención estuvo a cargo de la Policía de Misiones, a través de la Unidad Regional II, que avanzó con las averiguaciones tras la denuncia radicada por un hombre de 43 años. El mismo relató que en la noche del 13 de abril fue alertado de que su hijo de 17 años estaba siendo agredido en la zona de las calles Finlandia y San Juan.
Al llegar al lugar, el padre observó a varios jóvenes alrededor del menor, quienes se retiraron rápidamente al notar su presencia, lo que en principio alimentó la sospecha de un ataque en patota. Posteriormente, el adolescente lesionado sostuvo que había sido herido por otro menor, quien le provocó un corte en la pierna izquierda con un machete.
Sin embargo, a partir de testimonios y tareas investigativas, los efectivos lograron reconstruir la secuencia real de los hechos. Según se determinó, el enfrentamiento había sido previamente pactado entre el joven de 17 años, que practica boxeo, y otro menor de 14, vinculado al kickboxing, en el marco de diferencias personales que arrastraban desde tiempo atrás.
En esa línea, el adolescente señalado como autor, en presencia de sus progenitores y conforme a las disposiciones judiciales, reconoció que el cruce había sido acordado entre ambos, descartando así la intervención de terceros en la agresión.
En cuanto a las actuaciones, por orden del magistrado interviniente, el menor fue sometido a examen por el médico policial y posteriormente restituido a su madre para su guarda y custodia.





