Carmen Inés Recio tenía 42 años cuando ingresó a la política local en 1973. Sin experiencia previa, pero con muchas ganas de trabajar, la mujer, quien tiene 92 años en la actualidad, encabezó uno de los hitos más relevantes del municipio de Garupá: la creación de su primera escuela secundaria.
“Nuestro sueldo de concejal era de 2 pesos con cincuenta, de verdad eran otros tiempos”, comparó con la actualidad momentos antes de la nota con PRIMERA EDICIÓN, quien la visitó en su casa del barrio Nuevo, para repasar los episodios que marcaron su paso por el Concejo Deliberante. Corrían los años previos al Golpe del ‘76 y eran épocas muy difíciles para ejercer en política, mucho más si se era mujer.
Dueña de una memoria envidiable, “Doña Coca” (así la conocen todos) reconstruyó aquella historia con nombres, fechas y escenas que hasta ahora permanecían fuera del registro público.
“Yo nunca me imaginé que iba a ser concejal. Fue algo que no estaba en mis planes”, afirmó tras dejar en claro que su ingreso a la política fue completamente inesperado.

“Un mediodía llega un vecino y nos dice que a mi marido le ofrecían entrar en la lista para ser concejal. Pero, como él trabajaba en el ferrocarril se negó. Entonces me lo propusieron a mí. Yo nunca había pensado en la política”, reiteró.
Primero también se negó, sin embargo la insistencia de sus allegados terminó inclinando la balanza.
“Me conversaron tanto que acepté. En un mes recorrimos todo el pueblo con una maestra, casa por casa, y salimos electas las dos”, rememoró sobre aquella elección a la que se presentó por el partido de “La tercera posición” fundada por el político y sindicalista argentino, Aparicio Almeida, exgobernador reconocido por su humildad y honestidad.
El paso de “Doña Coca” por el Concejo fue breve pero intenso. Apenas un año después, formó parte de las acciones institucionales que derivaron en la destitución del intendente de la Unión Cívica Radical Ramón Gatti.
Convencida de que había llegado hasta allí para trabajar por la gente de Garupá, Doña Coca también hizo algo que a nadie de sus pares se le había ocurrido antes: darle una escuela secundaria a la localidad.
“En esos años si nuestros chicos no se iban a Posadas, no podían seguir estudiando. A mí se me ocurrió la escuela secundaria. Tenía que hacer algo. Pero el contexto nacional comenzaba a tensarse”, dijo y luego agregó: “Ya se escuchaba que iba a haber un golpe de Estado”.
Así y todo, en ese mismo escenario, surgió la oportunidad de presentar proyectos para el desarrollo de Garupá; “En las sesiones previas al golpe nos dijeron que llevemos ideas. Algunos pedían rutas, otros puentes. Y yo presenté la idea de fundar la escuela secundaria”, explicó.
La propuesta encontró eco inmediato. “El funcionario provincial que vino a escuchar nuestras propuestas me dijo: ‘Si a las ocho me llenas el salón municipal, traigo al Consejo de Educación para hacer la escuela (…) Me dieron un auto municipal y recorrí todo el pueblo. Para las ocho, el salón estaba lleno”.
“Esa noche se creó el ciclo básico, la cooperadora y el club de madres. Se le llamó Ciclo Básico ‘Arturo Illia’ y hoy es el BOP 21”.

Tenacidad
El golpe de Estado de 1976 complicó el proceso, pero no lo detuvo y finalmente la escuela se inauguró el 22 de abril de 1976.
“Teníamos todo, pero no sabíamos si nos iban a dejar”.
Doña Coca recordó que las gestiones fueron constantes. “Íbamos con otras mujeres, nos turnábamos. Llovía, hacía frío, pero estábamos ahí pidiendo la escuela”.
“Un día vi en la televisión el decreto que creaba el ciclo básico. Fue una alegría enorme, Garupá ya tenía escuela secundaria”.









