Tras varios días de incertidumbre, la Justicia de Chubut ordenó la detención de Mariela Beatriz Altamirano y Michel “Maicol” Kevin González, madre y padrastro de Ángel Nicolás López (4), en el marco de una investigación por homicidio agravado tras la muerte del niño en Comodoro Rivadavia. Anoche, los acusados fueron puestos tras las rejas y deberán responder ante la justicia local.
¿Qué inclinó la balanza de los fiscales Facundo Oribones y Diana Guzman, a cargo del caso? El informe preliminar de la autopsia, entrevistas, denuncias previas y testimonios fundamentaron el pedido que resolvió el juez Alejandro Soñis.
Malos tratos y agresiones físicas
Días atrás, a partir del resultado preliminar de los exámenes forenses, el representante del Ministerio Público dijo que “el niño presentó traumatismos en la zona craneal”. Además, reveló que “están tratando de dilucidar si se trata de una acción voluntaria o involuntaria” y dio un detalle que inquieta: “Los golpes, como máximo, serían de hace diez días atrás”.
Al mismo tiempo, la acusación se basó en testimonios de vecinos y allegados, quienes declararon ante la Justicia sobre malos tratos y agresiones físicas sufridas por el niño durante su permanencia bajo la tutela de su madre y el padrastro.
La madre del niño había declarado que su hijo se descompensó mientras dormía en su casa y que falleció poco después en el hospital. Sin embargo, la autopsia preliminar ya había indicado la presencia de lesiones internas en la cabeza del chico, lo que generó sospechas sobre esa versión inicial.
Detención e indagatoria
La detención se concretó en la noche del domingo 12 de abril. Altamirano y González, hasta ese momento, se encontraban alojados bajo custodia en un hotel de la ciudad.
De acuerdo al medio local, los fiscales calificaron la conducta de los imputados bajo la figura de homicidio agravado, con agravantes por alevosía y ensañamiento.
Este martes la pareja afrontará la audiencia de control de detención. Posteriormente, tendrá lugar la audiencia de imputación, instancia en la que podrán declarar o acogerse al derecho de abstenerse.
El expediente judicial consignó que la madre habría tenido conocimiento de las lesiones del menor y no habría buscado atención médica oportuna.
Según informó ADNSUR, Altamirano fue trasladada a la comisaría de Rada Tilly, mientras que González, fue llevado a la Seccional Mosconi de Km. 3. La hija de ambos, de seis meses de edad, quedó a resguardo y sería trasladada a Córdoba.
La querella, que representa al padre de Ángel, Luis Armando López, denunció además que los acusados intentaron incinerar prendas del niño, posiblemente para eliminar pruebas.
Además, en una denuncia ampliada, se incluyó en la acusación a funcionarios judiciales y al servicio de protección local por presunta corresponsabilidad estatal.
Mientras tanto, familiares y vecinos de Comodoro Rivadavia convocaron a movilizaciones para exigir justicia y el esclarecimiento total del caso.
Paro cardiorrespiratorio, internación y muerte
Según informó ADNSUR, el parte médico oficial consignó que, el 5 de abril, el menor fue trasladado en ambulancia e ingresó al Hospital Regional en paro cardiorrespiratorio, con signos de traumatismo previo y un cuadro neurológico irreversible. El informe médico, firmado por el pediatra Ariel Luizaga, detalló que el niño presentaba lesiones compatibles con violencia física y niveles anormales de glucemia, elementos incorporados a la causa judicial.
Ese medio precisó que, durante el traslado, los paramédicos ya lo venían ventilando con presión positiva y realizando masaje cardíaco, y se le habían administrado dos ampollas de adrenalina y 100 mg de hidrocortisona. En la guardia, el diagnóstico fue paro respiratorio y paro cardiorrespiratorio como diagnóstico secundario. El estado de Ángel era crítico. Los médicos lo describieron como “inconsciente, palidez generalizada, no responde a estímulos”.
Los signos vitales de ingreso mostraban una frecuencia cardíaca de 105 por minuto pero una saturación de oxígeno del 60%, muy por debajo de lo normal.
En cuanto a los niveles de glucemia capilar del niño, el análisis arrojó un valor de +400 mg/dl+400 mg/dl (posteriormente 388 mg/dl en la unidad de terapia intensiva), una cifra extremadamente elevada.
El parte también indicó que el niño presentaba “pupilas midriáticas fijas”, un signo neurológico de máxima gravedad que indica daño cerebral irreversible. La entrada de aire era regular, con hipoventilación bibasal y rales (ruidos anormales) en ambos pulmones.
Fuente: Infobae.








