En un contexto de recesión, caída de la actividad y pérdida del poder adquisitivo, los trabajadores de la industria de la madera en Misiones encendieron las alarmas y reclaman una urgente recomposición salarial. Desde el Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera de Eldorado (SOIME), advierten que los aumentos acordados para el primer trimestre quedaron rápidamente desactualizados frente a la inflación.
En una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el secretario general del gremio, Domingo Paiva, fue contundente al describir el panorama: “Hoy estamos trabajando entre un 60% y un 70% de lo que se producía normalmente. No hay pedidos, no hay salida de ventas y eso impacta directamente en el ingreso del trabajador”.
Según explicó el dirigente, la recesión redujo significativamente la actividad en el sector. Las jornadas extendidas, que antes permitían mejorar los salarios, quedaron atrás.
“Las empresas estaban acostumbradas a trabajar 10 horas por día, pero hoy se está trabajando lo mínimo, 8 horas o menos. Eso hace que el ingreso también baje”, detalló.
En números concretos, un trabajador percibe actualmente entre 700 mil y 800 mil pesos mensuales en concepto básico. Con adicionales como antigüedad y presentismo, algunos logran superar el millón, aunque no es la regla general.
“Estamos hablando de lo básico. Después hay adicionales, pero la realidad es que el poder adquisitivo está muy golpeado”, remarcó Paiva.
Paritarias retrasadas y presión por recomposición
El eje del conflicto pasa hoy por la negociación salarial. El sindicato acordó subas del 2% mensual para enero, febrero y marzo, pero esos porcentajes quedaron por debajo de la inflación.
“Quedamos atrás, conforme a lo que dice el INDEC. Y para nosotros esos números no reflejan la realidad. La canasta familiar está muy por encima”, cuestionó.
En ese marco, el gremio ya inició gestiones para reabrir la discusión: “Estamos pidiendo un reajuste de al menos un 3% para recuperar algo de lo perdido y después discutir los próximos meses”.
Sin embargo, Paiva reconoció que las negociaciones tienen un límite impuesto desde Nación: “Hay un techo. No nos van a homologar aumentos por encima de lo que marca el INDEC. Es un ‘techo de plomo’ que nos condiciona”.
Aun así, destacó algunos avances en el diálogo con el sector empresario: “Se avanzó y están entendiendo la situación. Confiamos en poder cerrar un acuerdo en los próximos días”.
Obra pública paralizada y crisis en la industria
Otro factor clave que agrava la situación es la paralización de la obra pública, que impacta de lleno en la industria maderera.
“Está comprobado que el 70% de la producción hoy no se puede vender por la falta de obra pública. Es un golpe muy fuerte para toda la actividad”, afirmó Paiva.
El dirigente advirtió que esta situación no solo afecta a los trabajadores, sino a toda la cadena productiva: “La industria está complicada, los comerciantes también. Es un problema general”.
Pese al escenario adverso, desde el gremio aseguran que buscan equilibrio entre la recomposición salarial y la preservación del empleo.
“Sabemos que todo aumento va a ser poco, pero también tenemos que cuidar la fuente de trabajo. Lo que planteamos en la mesa es avanzar, pero que nadie quede afuera”, sostuvo.
Mientras se aguarda una nueva reunión paritaria en los próximos días, el diagnóstico es claro: salarios que pierden frente a la inflación, actividad en baja y trabajadores que hacen malabares para sostenerse mes a mes.
“Hoy el poder adquisitivo está un 30% abajo. Y lamentablemente, tenemos que arreglarnos con aumentos del 2 o 3% mensual”, concluyó Paiva,




