En un escenario donde la historia late en cada piedra, la comunidad de Corpus Christi y visitantes de toda la zona se congregaron el pasado fin de semana para participar de la celebración del Fuego Nuevo.
El evento, realizado en el acceso al Centro de Interpretación del Conjunto Guaraní Jesuítico, transformó la Vigilia Pascual en un potente acto de reafirmación identitaria.
Bajo el lema de la renovación de la fe y la esperanza, la ceremonia recuperó los rituales que las comunidades originarias y los jesuitas realizaban durante la espera de la resurrección. Las llamas, símbolo de luz y vida, sirvieron de marco para un despliegue artístico que unió el pasado colonial con el presente folclórico de la provincia.
Un viaje sonoro
La velada ofreció un recorrido musical ecléctico y de altísimo nivel. La apertura estuvo a cargo de la Orquesta Folclórica de Misiones, que encendió el clima con gualambaos, galopas y chotis. El pulso regional continuó con el Grupo Ekos, que con sus zambas y chacareras invitó al público a participar con palmas y pedidos de bises.
Uno de los momentos más solemnes llegó de la mano del Coro Universitario y la Orquesta Juvenil de la UNaM. Los asistentes pudieron disfrutar de piezas rescatadas del período jesuítico, como la Misa Palatina e himnos marianos como el Salve Regina, transportando a la audiencia a la atmósfera sonora de las antiguas reducciones.
El cierre de las presentaciones estuvo a cargo de la Escuela de Danzas de la Provincia, que aportó color y energía con cuadros coreográficos regionales.

Experiencia inmersiva y memoria viva
Tras la música, el público vivió una experiencia única: un recorrido por el interior de la reducción a la luz de las velas. En este trayecto, alumnos del Bachillerato 14 realizaron representaciones teatrales que explicaron paso a paso cómo se vivía la Semana Santa en las misiones siglos atrás.
“Que el fuego nuevo sea el del arte y de la paz; que bajemos los decibeles y nos abracemos en torno a la cultura y al tratarnos mejor”, expresó emocionado el secretario de Cultura, Joselo Schuap, destacando la importancia de estos encuentros en tiempos complejos.
Por su parte, el intendente de Corpus, Emanuel Benítez, subrayó el trabajo mancomunado entre los ministerios de Turismo y Cultura, y brindó un reconocimiento especial a las mujeres que sostienen diariamente el patrimonio del Conjunto Jesuítico.
La jornada también contó con una feria de alimentos y artesanías locales, donde los vecinos pudieron mostrar su producción, integrando la economía regional a una noche de espiritualidad y cultura que, un año más, consolidó a Corpus Christi como un polo de turismo cultural en la provincia.





