Una joven de 18 años, embarazada de 17 semanas, sufrió una fractura en una de sus piernas tras un siniestro vial ocurrido este lunes en San Antonio, en un hecho que inicialmente generó confusión por la ausencia de los vehículos en la escena, pero que con el correr de las horas permitió a la Policía identificar a los conductores involucrados y secuestrar tanto la motocicleta como el automóvil partícipes del impacto.
El episodio se registró en la intersección de la avenida Juan Domingo Perón y la Ruta Nacional 101, en inmediaciones del paraje Difunta Correa. Si bien en una primera reconstrucción se había consignado que el hecho ocurrió alrededor de las 20, la ampliación oficial de la investigación ubicó el choque cerca de las 18.
De acuerdo con las actuaciones policiales, la víctima se desplazaba como acompañante en una motocicleta Honda Titan de color rojo, conducida por un joven de 18 años, junto a una menor, cuando por causas que ahora son materia de análisis colisionaron con un automóvil Volkswagen Polo, también de color rojo, al mando de un hombre de 57 años.
Como consecuencia del impacto, la joven llevó la peor parte y debió ser asistida de urgencia, ya que presentaba una lesión de consideración en una de sus extremidades inferiores. Tras ser trasladada al hospital local, el médico de guardia diagnosticó fractura de tibia izquierda y constató además que se encontraba clínicamente compensada.
No obstante, debido a su estado de embarazo y a la necesidad de una atención más compleja, se resolvió su derivación al hospital Samic de Eldorado, donde quedó bajo seguimiento médico para evaluar su evolución y resguardar también el curso de la gestación.

Uno de los elementos que marcó el inicio de la investigación fue que, al momento del arribo de la comisión policial, ninguno de los vehículos involucrados se encontraba en el lugar del hecho. Esa situación abrió interrogantes sobre la mecánica posterior al choque y obligó a profundizar las averiguaciones para reconstruir lo ocurrido.
Con el avance de las tareas investigativas, la Policía logró ubicar posteriormente ambos rodados y avanzar con su secuestro. La motocicleta Honda Titan fue identificada como el vehículo en el que viajaba la joven lesionada, mientras que el automóvil involucrado resultó ser un Volkswagen Polo rojo que presentaba daños compatibles con la colisión, específicamente en el guardabarros delantero izquierdo y en el faro del mismo lado.
Además, los dos conductores fueron sometidos al correspondiente test de alcoholemia, cuyos resultados arrojaron 0,0 gramos de alcohol por litro de sangre en ambos casos, descartando en principio la ingesta alcohólica como factor determinante en el siniestro.
Con estos nuevos elementos incorporados al expediente, la causa dio un giro respecto de las primeras versiones, ya que ahora la investigación se centra en establecer con precisión cómo se produjo la maniobra que terminó en la colisión y cuáles fueron las responsabilidades de cada uno de los partícipes.
Por disposición del magistrado interviniente, se procedió a la notificación de la instrucción de la causa a los involucrados, mientras continúan las actuaciones judiciales y periciales para esclarecer completamente las circunstancias del hecho.





