El juicio oral por el hundimiento del ARA San Juan sumó un nuevo capítulo de alta tensión luego de que la querella que representa a los familiares de los 44 tripulantes denunciara la existencia de un “espíritu corporativo” dentro de la Armada orientado a encubrir responsabilidades.
La acusación fue planteada por la abogada Valeria Carreras, quien advirtió que durante las próximas audiencias se impulsarán denuncias por falso testimonio contra testigos que incurran en contradicciones o afirmaciones técnicamente insostenibles ante el Tribunal Federal Oral de Río Gallegos.
“Esta semana van a volver a mentir los testigos; no vamos a permitir una mentira más”, afirmó la letrada, en una declaración que anticipa un endurecimiento de la estrategia judicial de los familiares.
El foco de la controversia está puesto en una serie de testimonios que, según la querella, buscaron minimizar fallas críticas del submarino. Uno de los puntos más cuestionados es el estado de los filtros de aire, donde algunos testigos aseguraron que los recipientes de cal sodada no tienen vencimiento.
Para la querella, esa afirmación contradice documentación oficial. “Decir que la cal soda no se vence es burlarse del tribunal”, sostuvo Carreras, al señalar que auditorías internas de la Armada habían detectado que el 90% de los filtros se encontraban vencidos.
Otro eje central del conflicto gira en torno al funcionamiento de la válvula Eco 19, señalada como el punto de ingreso de agua de mar que habría provocado el incendio en las baterías previo al hundimiento.
Según explicó la abogada, un testigo intentó atribuir la apertura de esa válvula a un hecho accidental, pero las pruebas presentadas -incluidas imágenes obtenidas en una inspección en Tandanor- indicarían lo contrario. “Es un volante que requiere varias vueltas para ser accionado; no es una manija que se abre por accidente”, detalló.
Para la querella, este tipo de declaraciones apuntan a instalar la hipótesis de un error humano aislado, lo que permitiría desplazar responsabilidades de la cadena de mando.
En este contexto, la expectativa está puesta en los próximos días, cuando declaren familiares de las víctimas que aportarían documentación y mensajes previos al último viaje del submarino.
Según Carreras, estos testimonios podrían resultar clave para contrarrestar lo que definió como una “amnesia selectiva” de algunos mandos militares, que durante el proceso afirmaron no recordar aspectos fundamentales del funcionamiento de la fuerza.
La causa, que investiga las responsabilidades en la tragedia ocurrida en 2017, entra así en una etapa decisiva, donde la disputa ya no es solo técnica, sino también sobre la veracidad de los testimonios y la posible existencia de encubrimiento institucional.
Fuente: Agencia de Noticias NA





