A menos de 24 horas del regreso de Agostina Páez a Santiago del Estero, un nuevo episodio volvió a colocar a la joven abogada e influencer en el centro de la escena pública, esta vez a raíz de la difusión de un video en el que aparece su padre, Mariano Páez, realizando gestos similares a los que originaron la causa judicial que ella enfrenta en Brasil por injuria racial.
La secuencia, que comenzó a circular durante la madrugada de este viernes, lo muestra en un bar bailable del centro santiagueño junto a su pareja, en una salida nocturna que rápidamente escaló en repercusión por el contenido de las imágenes. En el registro, se lo observa gritando e imitando ademanes de un mono, un gesto que inevitablemente reavivó la polémica por el caso de su hija.
La controversia se profundizó además por la aparición de otra grabación en la que el empresario realiza declaraciones de tono provocador sobre el dinero utilizado para afrontar parte del proceso judicial en Brasil. Según se escucha en ese video, Mariano Páez afirma haber aportado los US$18.000 de caución y asegura no haber recibido ayuda estatal. En ese mismo tramo, lanza frases agresivas contra el Estado y se autodefine con expresiones altisonantes que incrementaron aún más el impacto del episodio.
Frente a la difusión del material, el padre de la joven sostuvo que las imágenes habrían sido realizadas con inteligencia artificial. Sin embargo, la repercusión fue inmediata y alcanzó de lleno a Agostina Páez, quien horas más tarde decidió expresarse públicamente para intentar tomar distancia de lo sucedido.
🔴Continúa el escandalo: El padre de Agostina Páez haciendo los gestos que hizo su hija en Brasil.
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— C5N (@C5N) April 3, 2026
A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, la joven se desmarcó del comportamiento de su padre y repudió lo ocurrido. “Lo que se ve es lamentable y lo repudio completamente. Yo me hago cargo de lo mío: reconocí mis errores, pedí disculpas y afronté las consecuencias. Pero solo puedo responder por mis propias acciones”, escribió.
En el mismo descargo, remarcó que no tuvo participación alguna en la situación que se viralizó y explicó que durante ese momento se encontraba en su casa, acompañada por personas de su círculo cercano. “No tengo absolutamente nada que ver con lo que está circulando. Yo estuve en mi casa, acompañada por amigos que estuvieron a mi lado durante todo este tiempo”, señaló.
También hizo una referencia directa al vínculo con su padre, al admitir que él estuvo presente durante el proceso que atravesó en Brasil, aunque aclaró que eso no la convierte en responsable de sus actos. “Él estuvo presente y me acompañó en el momento difícil que pasé, pero no puedo ni me corresponde responsabilizarme por sus actos”, expresó.
La abogada sostuvo además que intenta recomponerse luego de los meses que pasó bajo proceso judicial en el país vecino y dejó entrever el desgaste emocional que le genera la continuidad del caso y sus derivaciones públicas. “Hoy estoy enfocada en reconstruirme, después de los meses difíciles que me tocó atravesar. Hay situaciones que no tienen que ver conmigo y es muy triste”, escribió. El mensaje cerró con una frase que sintetizó el estado anímico con el que atraviesa esta nueva exposición. “No se termina más esta pesadilla, qué horror”.
La situación vuelve a exponer una interna familiar que ya arrastraba antecedentes. Según trascendió, la relación entre Agostina Páez, su padre y la actual pareja de él, la también abogada Stefany Budán, venía siendo conflictiva desde hace tiempo. Incluso, a fines del año pasado, la joven había denunciado a Budán por presunto acoso digital hacia ella y su hermana.
El nuevo escándalo se produce apenas después de su regreso al país, luego de haber permanecido más de dos meses en Brasil, donde fue retenida y monitoreada con una tobillera electrónica. La causa judicial se abrió a mediados de enero, cuando se viralizó un video en el que se la veía realizando gestos similares a los de un mono hacia trabajadores de un bar de Río de Janeiro, episodio por el que fue acusada de injuria racial.
La justicia brasileña le permitió retornar a la Argentina tras el pago de una caución de US$18.000, aunque el expediente sigue en trámite. Antes de regresar a Santiago del Estero, la joven había explicado que ya fueron presentados los alegatos y que ahora resta esperar la decisión del juez. En ese marco, sostuvo que el proceso “sigue” y aclaró que “no es que quede impune”.
También aseguró que cuenta con material que, según su versión, podría aportar otra mirada sobre lo ocurrido aquella noche en Ipanema. “Tengo videos adentro y afuera del lugar. Me han estafado. Sé que mi reacción ha sido mala, pero ha habido muchas irregularidades”, sostuvo al referirse a su situación judicial.




