La concejal de La Libertad Avanza en Montecarlo, Patricia Buckmayer, volvió a quedar en el centro de la escena política local, esta vez por un conflicto vinculado a la incompatibilidad horaria entre su trabajo como docente y su función como concejal.
Buckmayer se desempeña como vicedirectora en la Escuela 661 de Montecarlo, donde actualmente se encuentra sumariada, y al mismo tiempo ocupa una banca en el Concejo Deliberante de la ciudad. Según trascendió durante una reunión de concejales, el problema radica en que los horarios del cargo docente coinciden con las actividades del cuerpo legislativo, lo que obligaría a la edil a optar por una de las dos funciones.
De acuerdo con el debate que se registró en la reunión, la normativa vigente establece que no pueden ejercerse simultáneamente cargos públicos con incompatibilidad horaria, una situación que colocó a la concejal ante dos alternativas: pedir licencia en la escuela o dejar su banca.
“¿Por qué debo renunciar?”
En la reunión, Buckmayer defendió su postura y rechazó la posibilidad de pedir licencia sin goce de haberes. La concejal argumentó que trabaja por cargo docente y no por horas, lo que le dificulta modificar su disponibilidad laboral. Además, señaló que necesita conservar ese ingreso.
“¿Por qué tengo que renunciar a mi trabajo?”, planteó durante la discusión, en la que insistió en que la situación debería resolverse mediante cambios en los horarios de funcionamiento del Concejo Deliberante o mediante un acuerdo político. Buckmayer también sostuvo que cuando se postuló como candidata averiguó previamente los horarios de trabajo del Concejo y que intentó acomodar su actividad profesional para compatibilizar ambas tareas.
Sin embargo, otros concejales le respondieron que la incompatibilidad horaria estaba prevista por la legislación vigente y que no sería posible modificar el funcionamiento institucional por un caso particular. Durante el intercambio también se mencionó que las decisiones dentro del Concejo se resuelven por mayoría de votos, lo que dejaría a Buckmayer en minoría frente a la postura del resto del cuerpo. En ese contexto, la edil llegó a plantear la posibilidad de consultar a la comunidad sobre la situación, aunque desde el resto del Concejo se remarcó que el tema responde a normas legales que deben cumplirse.
Mientras tanto, la concejal continúa asistiendo a la escuela por las mañanas, donde -según trascendió- cumple horario sin funciones asignadas debido al sumario administrativo en curso, lo que complejiza aún más su situación laboral.
Un historial de polémicas
El nuevo episodio se suma a una serie de polémicas que tuvieron a Buckmayer como protagonista en el último tiempo. En julio de 2025, la edil generó un fuerte repudio luego de publicar en redes sociales una imagen de un Ford Falcon verde, vehículo asociado a los grupos de tareas de la última dictadura, acompañada de la frase: “Con un baúl mejorado apto para acarrear zurditos llorando”. La publicación fue interpretada como una apología del terrorismo de Estado y despertó críticas de organismos de derechos humanos, dirigentes políticos y sectores educativos. Meses después, en febrero de 2026, volvió a quedar en el centro del debate tras declarar en un streaming político que “los sindicalistas tienen que desaparecer”, expresión que también generó cuestionamientos de sectores gremiales y políticos.
Un conflicto abierto
En este nuevo escenario, la discusión sobre la incompatibilidad horaria vuelve a poner a Buckmayer bajo la lupa pública.
El caso expone no solo un problema administrativo sobre el ejercicio simultáneo de cargos públicos, sino también las tensiones políticas que atraviesan al Concejo Deliberante de Montecarlo.
Por ahora, la situación permanece sin una resolución definitiva y todo indica que el conflicto continuará en las próximas semanas dentro del ámbito institucional del municipio.





