
Tal día como hoy, un 24 de marzo, pero de 2016, el fútbol se vestía de luto: un cáncer de pulmón se llevaba a la eternidad a Hendrik Johannes Cruijff, más conocido internacionalmente como Johan Cruyff.
Nacido en Amsterdam el 25 de abril de 1947, está considerado como uno de los jugadores más notables de todos los tiempos (para muchos está en el top 5 histórico mundial y fue nombrado como el mejor europeo del siglo XX) y como figura y emblema de la “Naranja mecánica”, como se llamó a la selección de los Países Bajos en la década de 1970.
Recibió el Balón de Oro en tres ocasiones (1971, 1973 y 1974) y obtuvo ocho Ligas de Holanda, tres Copas de Europa y una Copa Intercontinental con el Ajax de su ciudad natal, además de una Liga de España con el Fútbol Club Barcelona, del que luego fue director técnico y sembró la semilla del recordado sistema que coronó al club catalán en la era Guardiola, con Messi al frente.
Cruyff fue el más famoso exponente de la filosofía conocida como “fútbol total”, un sistema en el que un jugador que se mueve fuera de su posición es suplantado por un compañero de equipo, lo que permite que el conjunto conserve su estructura táctica.








