Oberá ya empezó a transitar el camino hacia uno de los hitos más significativos de su vida institucional: su centenario. En una intensa jornada de trabajo que se extendió por más de dos horas, referentes de distintos sectores definieron la estructura que llevará adelante los festejos y obras conmemorativas. La premisa es clara, una organización participativa que abarque desde la infraestructura hasta la reconstrucción del patrimonio histórico.
Cristina Stevenson, directora de Turismo, Recreación y Cultura de la comuna local, se mostró entusiasmada tras la primera reunión operativa. “Fue una noche que tuvo de todo; pudimos vivir dos horas de organización clave para lo que se viene”, comentó la funcionaria.
En lo que fue el primer encuentro, cada grupo de trabajo eligió a sus coordinadores y secretarios, quienes serán los responsables de ejecutar las tareas según sus áreas de competencia.
El esquema de trabajo es ambicioso y busca no dejar ningún detalle al azar. La estructura se basa en la autonomía de las subcomisiones, las cuales luego convergerán en una Comisión General para unificar criterios y avanzar en la agenda común. “Esa dinámica permitirá que cada área técnica avance a su propio ritmo sin perder la visión integral del festejo”, apuntó Stevenson.
Seis frentes para una celebración histórica
La división de tareas se organizó en ejes temáticos específicos. Entre ellos se destacan las subcomisiones de Infraestructura y Espacios Conmemorativos, que se encargará de las obras físicas; Protocolo, para los actos oficiales; e Historia y Patrimonio, un área vital para rescatar el ADN de la ciudad. Además, se sumarán los equipos de Educación y Cultura y Eventos, encargados de la parte más social y festiva.
“Tenemos una subcomisión que va a ser transversal a todas, que es la de Comunicación y Agenda. Este equipo tendrá la responsabilidad de que cada paso dado sea conocido por la comunidad y de coordinar los tiempos para que las actividades no se superpongan, garantizando una comunicación fluida tanto interna como externamente”, detalló Stevenson.
El lugar elegido para que las ideas tomen forma será la emblemática Casa de la Cultura. Allí, dependiendo de las necesidades de cada grupo, se realizarán entre una y dos reuniones mensuales. El objetivo es que dicho espacio se convierta en la cocina de los proyectos que transformarán la fisonomía de Oberá durante su año centenario.
Un legado para el futuro
Más allá de los eventos puntuales, la conformación de estas comisiones tiene un trasfondo emocional y cívico profundo. Para Stevenson, el hecho de “ser parte de este proceso es una oportunidad única para cualquier obereño. Es muy importante involucrarse porque acá estamos haciendo historia”, remarcó con convicción.
La funcionaria insistió en que “el trabajo de hoy es un puente directo con los ciudadanos del mañana. La idea es documentar y celebrar estos primeros cien años para que las generaciones futuras comprendan el esfuerzo de los pioneros y la evolución de una ciudad que se construyó con el aporte de diversas colectividades”.
La cuenta regresiva ya empezó y Oberá se prepara para estar a la altura de su historia.
Por su parte, el intendente Pablo Hassan, destacó la participación de los vecinos y dijo sentirse “contento por haber empezado con mucho tiempo de antelación y porque vinieron más de 150 vecinos”.
Remarcó que “la intención oficial es que el centenario no sea un evento cerrado, sino una construcción colectiva donde cada idea sea escuchada” y remarcó que, si bien ya se definieron los roles de coordinación y secretaría, “las subcomisiones tienen ahora la tarea de recibir y “depurar” los proyectos.
Dado que se espera una lluvia de ideas, cada equipo especializado analizará la factibilidad de las propuestas para decidir cuáles formarán parte del calendario oficial de los 100 años”.







