El posicionamiento del Gobierno nacional frente al conflicto bélico en Medio Oriente encendió señales de alerta en sectores del ámbito diplomático, que advierten sobre un cambio de rumbo en la política exterior argentina y sus posibles consecuencias en materia de seguridad.
La preocupación se centra en el abandono de la histórica postura de neutralidad y en el alineamiento explícito con Estados Unidos, en un escenario internacional marcado por tensiones crecientes. En ese marco, voces críticas señalan que determinadas expresiones oficiales podrían exponer al país a riesgos de represalias.
Uno de los cuestionamientos más duros provino del exembajador en Venezuela y actual director del IDEAL, Oscar Laborde, quien advirtió sobre la posibilidad de que Argentina sea considerada parte beligerante en el conflicto. “Esto va a traer consecuencias; tarde o temprano va a traer consecuencias contra Argentina”, sostuvo.
Advertencias por posibles represalias
Según el diplomático, las declaraciones del Gobierno que identifican a Irán como enemigo y respaldan acciones militares específicas trascienden el plano discursivo y pueden tener efectos concretos.
“Esa venganza puede ser contra civiles argentinos o contra activos en el exterior”, afirmó, al tiempo que planteó un paralelismo con decisiones adoptadas en la década del 90, que precedieron a los atentados contra objetivos judíos en Buenos Aires.
En ese sentido, cuestionó lo que definió como una subestimación del riesgo por parte de las autoridades, al considerar que no existiría plena conciencia de las implicancias de ese posicionamiento internacional.
Dudas sobre una eventual participación militar
El análisis también incluyó cuestionamientos sobre la capacidad operativa del país ante una eventual participación en el conflicto, una posibilidad que fue sugerida en declaraciones oficiales.
Para Laborde, una intervención de ese tipo carecería de sustento estratégico y respondería más a un gesto político que a una planificación real. “Ni el canciller ni el presidente tienen conciencia de lo que están provocando”, expresó.
Además, señaló que, a diferencia de otros países que adoptaron posturas más cautelosas, Argentina estaría asumiendo un nivel de exposición innecesario en un escenario de alta volatilidad.
Un contexto regional inestable
El exembajador también advirtió sobre un deterioro del escenario regional, en el que América Latina deja de ser percibida como una “zona de paz” ante el incremento de tensiones y la injerencia de potencias extranjeras.
En ese marco, mencionó conflictos recientes entre países de la región y cuestionó la falta de una estrategia común en el Cono Sur frente a la dinámica global.
Mirada sobre Venezuela y el escenario global
En relación con Venezuela, Laborde consideró que el intento de cambio de régimen impulsado por Estados Unidos no logró sus objetivos iniciales y derivó en una situación prolongada de tensión política.
Sobre el gobierno de Nicolás Maduro, sostuvo que evitó un escenario de mayor violencia interna y que actualmente enfrenta el desafío de reconstruir su proyecto político.
Finalmente, el diplomático contrastó la postura de países europeos, que han evitado involucrarse directamente en la escalada contra Irán, con la posición adoptada por Argentina.
En ese contexto, expresó escepticismo sobre la evolución de otros escenarios críticos en la región y a nivel global. “El derecho internacional, tal como lo conocíamos, está muerto”, concluyó.
Fuente: Agencia de Noticias NA





