Un operativo llevado adelante por la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC) permitió avanzar en el esclarecimiento de una serie de estafas reiteradas contra un local comercial de Posadas, bajo una modalidad que combinaba generación de confianza y uso de documentación digital apócrifa.
La investigación se inició tras la denuncia de la responsable del local, perteneciente a una reconocida marca textil internacional, quien alertó sobre una serie de operaciones irregulares vinculadas a supuestas transferencias bancarias. Según se reconstruyó, las personas involucradas comenzaron estableciendo una relación comercial legítima mediante compras en efectivo, lo que les permitió construir credibilidad ante el negocio.
Con el paso del tiempo, la maniobra derivó en un esquema fraudulento. Los sospechosos simulaban pagos a través de comprobantes falsificados que enviaban por mensajería instantánea, logrando de ese modo retirar mercadería sin que existiera una acreditación real de los fondos. La operatoria se repitió en al menos 14 oportunidades entre agosto de 2025 y febrero de 2026, generando un perjuicio económico que supera los 46 millones de pesos. En varios casos, los productos eran retirados por terceros, lo que dificultaba la trazabilidad de las operaciones.
El avance de las tareas investigativas permitió identificar a los presuntos responsables y reconstruir el circuito delictivo. El procedimiento tuvo un punto clave cuando efectivos de Gendarmería Nacional demoraron a dos personas, un hombre y una mujer, que se desplazaban en una camioneta con pedido de secuestro activo en la provincia de Buenos Aires. Este hallazgo resultó determinante para vincularlos con la causa en curso.
Posteriormente, y con intervención de la Fiscalía Especializada en Ciberdelitos, personal de la Dirección de Investigaciones Complejas, en conjunto con la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional II, concretó el traslado de los demorados desde Oberá hacia Posadas. Ambos quedaron detenidos a disposición de la Justicia.
Tras el procedimiento, los dos implicados fueron alojados en distintas dependencias policiales de la capital provincial, donde permanecen mientras avanza la causa judicial en su contra.







