María Teresa tenía 78 años cuando saltó a la primera plana de los medios de comunicación misioneros hace 25 años, después de repeler ella sola el ataque de dos delincuentes en su despensa y vivienda sobre la avenida San Martín de Posadas.
Aquel 22 de marzo de 2001, la mujer despertó -como todas las mañanas- muy temprano, pero aguardó hasta las 7:30 para abrir su pequeña despensa ubicada en el frente de su vivienda, sobre la mencionada arteria casi calle Jorge Newbery.
Es que recién a esa hora comenzaban las actividades en la zona y eso la hacía sentir más segura para salir de casa, porque “los vecinos ven que estoy acá y me cuidan”, ya que vivía sola y “mis familiares están dispersos por ahí”, según explicó al día siguiente a PRIMERA EDICIÓN.
Pero esa mañana, apenas comenzó a acomodar las cosas, llegaron al negocio dos muchachos, uno de ellos con una mochila al hombro, y le dijeron que estaban armados y que les entregara todo el dinero que tenía.
Seguro que los delincuentes pensaron que este golpe iba a ser fácil, y que jamás imaginaron la reacción de la septuagenaria: “Yo agarré un palo y les di por todos lados. El revolver (que portaba uno de los indeseados visitantes) se cayó al suelo y el (joven) de atrás lo agarró y salieron a correr. Yo grité, el vecino vino y los persiguió”, contó la mujer a este Diario.
Como si recién tomara conciencia de lo sucedido, la mujer comentó qué “como el vecino no venía, yo pensé que le podían haber hecho algo y me asusté porque tenían el arma en la mochila”.
“Por suerte no llevaron nada”, confirmó a la prensa y a la patrulla policial que persiguió a los jóvenes en su huida hacia la zona de la terminal de ómnibus local.








