Jonathan Gabriel Hübscher, de 22 años, su pareja, Jennifer Celeste Prosin, de la misma edad, y el hermano del primero, Lautaro Daniel Mattive, de 17, partieron hace unos cuatro años desde Campo Grande hacia la localidad de Casca, un municipio brasileño del estado de Rio Grande do Sul.El objetivo era trabajar y buscar mejores horizontes, y lo estaban logrando, ya que la mueblería familiar daba sus frutos.
Sin embargo, el viernes por la noche, alrededor de las 20, cuando viajaban a Misiones para visitar a sus parientes, la tragedia puso fin a los sueños y a la vida de los tres emprendedores de la tierra colorada. Protagonizaron un siniestro vial a la altura del kilómetro 238 de la ruta ERS-324, a bordo de un Volkswagen Fox.
Según los primeros datos de la policía brasileña, al llegar a proximidades de la comunidad Parizzi (apenas a cinco kilómetros de Casca), chocaron de forma frontal contra un Ford Focus que era conducido por un hombre de 50 años, quien sufrió lesiones graves y tuvo que ser hospitalizado.
Como consecuencia del violento impacto, los tres ocupantes del Fox sufrieron severas lesiones que les ocasionaron la muerte prácticamente en el acto. Sus cuerpos fueron rescatados por personal de bomberos local, teniendo en cuenta que, por la violencia de la colisión, quedaron atrapados entre los hierros retorcidos.
La noticia de las irreparables pérdidas llegó rápidamente a Campo Grande, más precisamente a una colonia llamada “Sección 40” de ese municipio, donde reside la mayoría de los familiares, amigos y allegados de los jóvenes, quienes quedaron devastados. El doloroso suceso también afectó a aquellos parientes que residen en la localidad brasileña, como es el caso de una hermana de Jonathan y de la familia directa de Jennifer en Brasil, donde residen su padre y hermanos.

Imágenes desgarradoras
Bomberos y policías locales llegaron lo antes posible al escenario del choque, donde lamentablemente no había nada que hacer por los tres ocupantes del Volkswagen Fox, que era conducido por Jonathan Hübscher. Por ello comenzaron las labores de recuperación de los cuerpos en el vehículo, según publicaron los principales portales brasileños.
La tarea demandó la utilización de herramientas especiales de rescate de funcionamiento hidráulico, así como sierras manuales de corte preciso para las chapas.
En esas circunstancias, tal como relataron familiares a PRIMERA EDICIÓN, una de las hermanas de Jonathan que reside en la zona, pasó circunstancialmente por el sector del siniestro vial (iba a su casa).
Al observar que entre los dos automóviles involucrados había uno similar al de su familiar, temió lo peor. Descendió del rodado en el que se desplazaba y los efectivos que custodiaban el perímetro, donde ya se estaban realizando las pericias, no le dejaron avanzar a pie. La angustia fue creciendo en la mujer, quien finalmente suplicó a los uniformados que vieran la parte trasera del rodado para comprobar si tenía pegada una calcomanía que ella misma le había obsequiado a su hermano. Un agente se apiadó de ella y fue a verificar.
Regresó luego para confirmarle la triste noticia: se trataba del mismo automóvil por la calcomanía. La mujer sufrió un shock y tuvo que ser asistida por paramédicos, ya que perdió la conciencia durante unos minutos. Las pericias para establecer las causas del siniestro vial están a cargo de la Policía Civil de Brasil.
Los jóvenes recibían su último adiós desde las 18 de hoy en la Capilla Municipal de la localidad brasileña de Casca.







