Los elementos que fueron incautados durante los allanamientos en la vivienda particular y en la sede comunal donde cumple funciones el intendente de Caraguatay, Mario Darío Peyer, denunciado por abuso sexual por una empleada del Concejo Deliberante local, serán peritados por la Secretaría de Apoyo a Investigaciones Complejas (SAIC), adelantaron las fuentes.
Se trata de teléfonos celulares y computadoras, entre otros objetos de almacenamiento electrónico que fueron hallados por los investigadores, en cumplimiento de una orden emanada del Juzgado de Instrucción de Puerto Rico, a cargo del magistrado Leonardo Manuel Balanda Gómez.
Además de registrar el despacho del intendente y las oficinas del Concejo donde se desempeña la víctima, se hizo un minucioso registro fotográfico de las dependencias.
Las citadas medidas, que buscan algún elemento que permita contribuir al esclarecimiento del hecho, se concretaron luego de la judicialización del relato de la mujer de 31 años, quien ratificó todo lo que sufre desde julio del año pasado, con los primeros episodios de acoso y la violación que asegura padeció en su oficina del Concejo Deliberante el 4 de septiembre.
Voceros del caso indicaron que también por orden judicial se sacó fotografías a una camioneta desde la que el intendente, según denunció la mujer el sábado, supuestamente le profirió señas en modo de amenaza a su hija de 11 años.
Por este hecho, cuyo sumario será anexado al anterior, el juez ordenó una restricción de acercamiento del denunciado a la víctima o a su hija y también cualquier tipo de contacto virtual o telefónico.
Mientras tanto el intendente, aún en sus funciones, no hizo manifestación alguna respecto al pedido de licencia en el cargo que le sugirió públicamente el gobernador Hugo Passalacqua.
Las fuentes también destacaron que no fue emitida una orden de detención porque ejerce actualmente como intendente y reviste inmunidad legal hasta tanto se produzca su desafuero por la vía pertinente, el Concejo Deliberante.
Pese a ello, la Justicia le solicitó a Mario Peyer que designe abogado defensor. Este dato no es menor, teniendo en cuenta que las fuentes señalaron que no se descarta que conforme avance la causa pueda llegar a perder los fueros, si es que el Concejo así lo resuelve, o si en un futuro, y si la investigación lo amerita, el fiscal Héctor Simon decide requerir la elevación a juicio.
Es decir que eventualmente el intendente podría perder los fueros y ser citado a indagatoria e incluso le podrían dictar una prisión preventiva si es que así lo considera la Justicia.
Cronología
Según declaró la víctima, cuando se reincorporó a su trabajo el 8 de julio de 2025, tuvo una situación incómoda cuando el intendente le acarició una mano en su despacho.
Lo más grave vino después. “El 4 de septiembre ingreso a las 6.30 a mi trabajo y él (intendente) se acerca a mi oficina con un presente por el Día de la Secretaria. Me empieza a manosear, agarra las llaves de la oficina y dice ‘yo voy a probar si es verdad que la puerta se traba’, se gira me da un cachetazo, me arrincona. Me empuja sobre la mesa y me golpea la cabeza contra la misma y me viola”, expresó -en síntesis- la víctima.




