Ya funciona en Montecarlo la primera Escuela de Educación Ambiental de Misiones, una propuesta que se suma a las políticas de conservación de la provincia en la que se alberga a más del 50% de la biodiversidad del país. La escuela busca generar un reencuentro con la naturaleza para niños, jóvenes y adultos, incentivando el conocimiento directo del entorno y promoviendo prácticas de conservación desde la comunidad. La presentación oficial que se realizó el miércoles en la Casa de la Cultura.
Juan D’Addario, director del área de Ambiente del municipio, aseguró que “la mejor acción que podemos realizar desde el Estado para el cuidado del ambiente es la educación. Queremos que sea abierto para todos los que puedan participar, ya sea semanalmente o en actividades sociales”.
La institución funcionará principalmente en el Jardín Botánico Municipal, con actividades itinerantes en diferentes “despachos verdes” y en instituciones educativas locales. Las clases y talleres abarcan desde experiencias lúdicas para niños hasta propuestas de aprendizaje ambiental para adultos interesados en la conservación. Los interesados pueden inscribirse a través de las redes sociales del municipio.
D’Addario destacó que el eje de la escuela no solo es la información, sino también el vínculo afectivo con el medio ambiente: “El enfoque que optamos para la escuela se basa en proteger amando lo que tenemos, porque para amar hay que conocer”, manifestó.
Enseguida resaltó la necesidad de contrarrestar el aislamiento de la naturaleza que genera la digitalidad y el uso excesivo de pantallas: “Buscamos un reencuentro de nuestros vecinos, nuestros niños, con la naturaleza. Cuidar porque conocemos y disfrutamos, no por miedo a un futuro desastroso”, acotó durante una entrevista con Canal Doce TV.
Con esta iniciativa, Montecarlo se convierte en un referente provincial en educación ambiental, fomentando la participación ciudadana y la conciencia ecológica en todos los sectores de la sociedad. La escuela refuerza la idea de que la conservación es un compromiso colectivo que nace del conocimiento y el disfrute del entorno natural.
A saber
Esta escuela propone un modelo pedagógico donde el entorno natural de Montecarlo funciona como un laboratorio vivo. Se prioriza la investigación y la implementación de proyectos concretos, tales como campañas de saneamiento y el desarrollo de huertas, que generen un impacto real en la comunidad. El programa integra el conocimiento científico con la realidad productiva de la región. Se enfoca en el reconocimiento de la biodiversidad propia y el entendimiento de los ciclos vitales, promoviendo el respeto por el patrimonio natural de la zona.
La escuela funciona como un nexo entre el conocimiento académico y las necesidades sociales. El objetivo final es dotar a los jóvenes de autonomía y herramientas críticas para que se conviertan en los principales gestores de un futuro sostenible para la ciudad.





