¿Deporte… o arte? El fútbol freestyle, la disciplina que consiste en hacer malabares con la pelota y con cualquier parte del cuerpo, sigue en crecimiento. Y aunque en Misiones aún no suma muchos adeptos, desde la tierra colorada salió quien hoy por hoy es uno de los mejores freestylers de Argentina y Sudamérica.
Ignacio Chávez (23), desde Oberá, busca conquistar el mundo. Estuvo cerca en 2025: fue campeón Sudamericano en Colombia y participó en los dos mundiales que tiene la actividad, en uno de los cuales terminó tercero, entre otros tantos logros a nivel internacional.
Esos logros le valieron una de las becas de 1 millón y medio de pesos que PRIMERA EDICIÓN entregó en la Fiesta del Deporte Misionero 2025. “Una buena parte de la estadía en Europa y también en el Sudamericano me la costeé haciendo shows en la calle, así que esto es una ayuda enorme”, le dijo a EL DEPORTIVO.
Ignacio… ¿qué balance hacés del 2025?
El 2025 significó un salto para mi carrera deportiva. Arranqué el año con el Abierto de Chile, que pude ganar y me dio la confianza que necesitaba para volver a posicionarme. Yo sentía que era el año de demostrar en el Mundial. Y encima antes de Londres pude ganar una competencia en Madrid, lo que me dio más confianza.
¿Y qué significó ser tercero en el Mundial de Londres?
Realmente fue una sorpresa. Llegué con el objetivo de meterme en cuartos de final. En 2024 había llegado a octavos, pero sentía que podía dar más. Y creo que cuando me metí en cuartos, me saqué una mochila de encima, toda esa presión, y pude demostrar el cien por ciento con toda la tranquilidad. Y en semis creo que estuve cerca de la final, no se dio por poquito…
De ahí se vino el Sudamericano en Medellín…
Sí, y llegué con una presión diferente, porque venía de ser tercero en el Mundial de Londres, entonces tenía que salir a ganar. El colombiano “Machine” (N. de R: los freestylers son conocidos a nivel mundial por sus apodos) venía de ser bicampeón, así que de todas maneras la mochila era de él. Yo seguí con el perfil bajo, tratando de no ponerme tanta presión… y en la final salió todo bien y pude ganar.
Y de ahí, a Polonia…
Sí, ese fue el otro Mundial que se hace todos los años, organizado por la World Freestyle Football Association (WFFA) y al que me clasifiqué gracias al título en el Sudamericano. Ese es un mundial cerrado, al que asisten solo los 16 mejores del mundo, pero te pagan todo…
¿Faltó algo de suerte ahí?
(Se ríe)… Me tocó de entrada con Jesse, de Países Bajos, el número uno del mundo. Yo ya fui allá con otra presión, preguntándome “¿qué tengo que hacer para ir más allá de mis límites y ganarle a Jesse?” No se pudo dar, pero descubrí que tengo que buscar otro tipo de estrategia ante estos rivales, que es lo que voy a tratar de implementar este año.
¿Cómo se viene el 2026?
Ahora estoy entrenando, enfocado en las competencias, que arrancan a mitad de año. Por el momento, lo único confirmado es el Sudamericano en Chile, en septiembre, que clasifica al Mundial de la WFFA. Y el Mundial Abierto sería nuevamente en Londres.
¿Qué objetivos te pusiste?
La meta siempre es estar en los dos mundiales. Y si es en Londres, quiero ir por la revancha y ser campeón del mundo. Para eso, esta beca de PRIMERA EDICIÓN es una ayuda enorme. El año pasado, una buena parte de la estadía en Europa y también en el Sudamericano me la costeé haciendo shows en la calle.
Y es que esto es un arte…
Sí, sí… fue en la peatonal de Porto, en Portugal. Y la gente, re bien, les encanta el fútbol, así que les llamaba mucho la atención. Después también pude sumar algo del premio del torneo que gané en España… y también gracias a Rodrigo, un argentino que vive en Estados Unidos que me ayudó un montón.
¿Soñás con ser el mejor del mundo?
Sí, me veo en ese lugar. Hay entrenamientos en los que me sale todo bien y me digo “puedo lograrlo”. Es como que lo veo posible. Además, si no es ahora… ¿cuándo? El año pasado, cuando perdí con Jesse en las semis del Mundial de Londres, él me dijo que esa batalla tenía que haberla ganado yo. Hoy creo que es todo parte de un proceso y que todo fue obra de Dios porque si alcanzaba lo alto tan rápido… ¿cómo iba a mantener el hambre de seguir compitiendo?
De Oberá a conquistar el mundo…
Para mí, eso es un orgullo muy grande. Como que me resulta difícil de creer, porque siempre están ahí los de Buenos Aires, Córdoba u otras provincias. Es un orgullo y es muy loco pensarlo.
¿Qué falta para que el freestyle se desarrolle en Misiones?
Eso es algo que siempre pienso y en lo que me gustaría dedicarme a futuro, quizás con una escuelita o algo así, el día que no compita más. Muchos me preguntan y tengo ganas de empezar, esa es la idea para el futuro.
“Fue una muy linda sorpresa”
Como parte del programa de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), PRIMERA EDICIÓN entregó becas económicas en la última Fiesta del Deporte Misionero, en noviembre último. E Ignacio fue uno de los beneficiados.
“Antes de subir al escenario para la exhibición, veía las otras becas y pensaba ‘qué lindo sería’. Y cuando terminé, ya me estaba yendo y los conductores me frenaron y me dijeron que tenían algo para mí… Fue una muy linda sorpresa”, recordó Chávez.
En cuanto a los fines que le dará al millón y medio de pesos, Ignacio aseguró: “Sirve y mucho, sobre todo para solventar gastos de pasaje, estadía e inscripción.. competir en esta disciplina tiene muchos gastos, así que totalmente agradecido”.









