Dos conductores fueron detenidos por la Policía durante la noche del domingo en distintos procedimientos realizados en la provincia, luego de ser detectados circulando bajo los efectos del alcohol. Uno de ellos protagonizó un choque dentro de un balneario en Apóstoles, mientras que el otro fue demorado en pleno centro de Puerto Rico tras arrojar un resultado de alcoholemia que superó ampliamente el límite permitido.
El primer episodio ocurrió cerca de las 22, cuando efectivos policiales que realizaban tareas de seguridad en un balneario de Apóstoles detectaron a un hombre que conducía un Peugeot 504 realizando maniobras peligrosas entre los vehículos estacionados. Según informaron fuentes policiales, el automovilista aceleraba de forma temeraria hasta que terminó impactando contra otro rodado.
Ante la situación, los uniformados intervinieron y constataron que el conductor, de 41 años, se encontraba en evidente estado de ebriedad. El hombre fue demorado y trasladado a la dependencia policial, donde quedó alojado a disposición del Juzgado de Paz, mientras que el vehículo fue secuestrado en el marco del procedimiento.
El segundo hecho se registró alrededor de las 20.30 en la intersección de las calles Reconquista y Sarmiento de la ciudad de Puerto Rico. Allí, durante un control vial, efectivos policiales interceptaron a un hombre de 38 años que circulaba con signos de haber ingerido alcohol al volante de una camioneta Chevrolet S10.
Ante las sospechas, se solicitó la presencia de personal de Tránsito municipal, que realizó el test de alcoholemia. El resultado arrojó 2,15 gramos de alcohol por litro de sangre, más de cuatro veces el límite permitido para conducir.
Tras el procedimiento, se labró el acta de infracción correspondiente y el vehículo fue retenido. El conductor permaneció en la guardia de prevención hasta recuperar su estado normal, indicaron fuentes policiales.









