Las ventas minoristas de las pymes volvieron a caer en febrero y reflejan el difícil momento que atraviesa el consumo en la Argentina. Según el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el sector registró una baja interanual del 5,6% a precios constantes, mientras que en el acumulado del año la caída ya alcanza el 5,2%.
El relevamiento -realizado entre 1.181 comercios de todo el país– muestra que la retracción se siente en casi todos los rubros y también en el ánimo de los comerciantes. Seis de cada diez empresarios del sector consideran que hoy no es un buen momento para invertir, un dato que refleja la cautela con la que el comercio enfrenta el escenario económico actual.
Aun así, el informe deja una señal moderadamente positiva: en comparación con enero, las ventas crecieron 2,6% en términos desestacionalizados, lo que sugiere que la caída del consumo podría estar empezando a estabilizarse, aunque todavía lejos de los niveles del año pasado.
Caídas en casi todos los rubros
La radiografía por rubros confirma una tendencia que los comerciantes vienen observando desde hace meses: los consumidores priorizan los gastos básicos y recortan compras consideradas no esenciales.
En febrero, seis de los siete sectores relevados registraron retrocesos interanuales. Las caídas más pronunciadas se dieron en bazar y artículos para el hogar (-14,4%), perfumería (-10,7%) y alimentos y bebidas (-8,7%), tres rubros que reflejan claramente cómo se reorganiza el gasto de los hogares.
También registraron bajas textil e indumentaria (-7,4%), calzado y marroquinería (-1,1%) y ferretería y materiales para la construcción (-0,3%).
La única excepción fue el rubro farmacia, que mostró una leve mejora del 0,3%, impulsada por la demanda constante de medicamentos y productos vinculados a la salud.
Menos compras y tickets más bajos
Entre los comerciantes se repite un mismo diagnóstico: los clientes compran menos cantidad de productos y buscan precios más bajos.
En alimentos y bebidas, por ejemplo, los comerciantes reportaron una menor compra por volumen, im pulsada por el aumento de precios en productos como carnes y lácteos.
También se registró una caída en la cantidad de operaciones en los locales, mientras que el uso de tarjetas de crédito en cuotas y promociones bancarias aparece como una de las herramientas principales para sostener las ventas.
En rubros como bazar o artículos para el hogar, el inicio del ciclo lectivo desplazó el gasto hacia útiles escolares y educación, reduciendo la compra de bienes durables.
En el caso de la indumentaria, las ventas se concentraron principalmente en uniformes escolares, mientras que muchos consumidores prueban prendas en los locales físicos pero finalizan la compra en plataformas digitales.
El informe también muestra una transformación en los hábitos de compra, con consumidores más cautelosos y enfocados en cubrir necesidades básicas. En perfumería, por ejemplo, el comercio electrónico creció 16,7%, mientras que los locales físicos registraron una menor afluencia de público.
Los comerciantes señalaron además que los incrementos en los costos operativos, los servicios y los impuestos siguen presionando los márgenes de rentabilidad.
Clima de inversión negativo
Uno de los datos más relevantes del informe está vinculado a las expectativas del sector. Consultados sobre la posibilidad de realizar inversiones en el actual contexto económico:
- 57,6% de los comerciantes considera que no es un momento adecuado
- 15,5% cree que sí es un buen momento
- 26,9% no tiene una posición definida
En cuanto a la situación actual de los negocios frente al año pasado:
- 52,6% afirma que se mantuvo estable
- 38,8% considera que empeoró
- 8,6% dice que mejoró
Sin embargo, las expectativas a futuro muestran un leve optimismo: 42,9% de los comerciantes espera que su situación mejore dentro de un año, mientras que 46,6% cree que seguirá igual y 10,5% proyecta un deterioro
Un consumo que busca estabilizarse
El informe de CAME sugiere que el consumo minorista sigue debilitado en comparación con el año pasado, pero que la suba mensual registrada en febrero podría indicar una desaceleración en la caída de la actividad.
En ese contexto, el desempeño de los próximos meses dependerá en gran medida de la evolución de los ingresos de los hogares, la inflación y el costo operativo de los comercios, factores que continúan condicionando el desempeño del sector.
El informe completo aquí👇





