La última actualización del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) del Ministerio de Salud de la Nación, correspondiente a la Semana Epidemiológica (SE) 07 de 2026, incorpora un informe especial sobre leishmaniasis en su variante tegumentaria (cutánea y mucosa) y confirma que la provincia de Misiones continúa dentro de las provincias con notificaciones de casos.
Las leishmaniasis son enfermedades antropozoonóticas causadas por parásitos del género Leishmania y transmitidas por pequeños insectos conocidos popularmente como “torito”, “plumilla” o “carachai”. Estas especies de vectores habitan en zonas húmedas y selváticas, características del noreste argentino, lo que posiciona a Misiones como un territorio con condiciones ambientales propicias para su circulación.
En este marco, es necesario mencionar que la leishmaniasis tegumentaria (LT) se divide en dos variantes: la leishmaniasis cutánea (LC), la más leve y más común en todas las regiones de las Américas, afecta la piel; mientras que la leishmaniasis mucosa (LC), es un poco más agresiva y afecta -valga la redundancia- las mucosas de nariz, boca o garganta. Del otro lado, se ubica la leishmaniasis visceral que es la más grave de todas y puede ocasionar la muerte en casos graves.
El informe del BEN analiza el comportamiento de estas formas entre 2019 y 2025 y muestra, a nivel país, una tendencia descendente en los últimos años. Mientras en 2021 Argentina tuvo un pico de 246 casos de LC, en 2025 tuvo la más baja de los últimos seis años, con 116 casos totales.

La situación de Misiones y provincias del NEA
En el caso de la leishmaniasis cutánea, el NEA se ubicó como la segunda región con mayor cantidad de notificaciones en 2025, con 43 casos, de los cuales 14 corresponden a Misiones. La provincia comparte escenario regional con Chaco, que registró 19 casos. Formosa tuvo 8 y Corrientes 2.
La particularidad en Misiones es que el año pasado tuvo un aumento en el número de casos de leishmaniasis cutánea respecto a 2024 (6 casos) y 2023 (9 casos), según el BEN. La presencia vectorial de las especies del flebótomo tiene un índice alto en el norte misionero.

La forma cutánea es la más frecuente y puede presentar manifestaciones variadas según factores como la edad, el estado nutricional y la respuesta inmunológica de la persona afectada. La lesión suele comenzar como una pápula que evoluciona a un nódulo indoloro y posteriormente a una úlcera de bordes elevados y definidos, con fondo granuloso. En algunos casos pueden aparecer lesiones secundarias o sobreinfecciones.
Desde el ámbito sanitario se insiste en la importancia de la consulta médica precoz ante la aparición de lesiones sospechosas, ya que el diagnóstico y tratamiento oportunos son claves para evitar complicaciones. Asimismo, se recomienda reforzar las medidas de prevención en zonas rurales y periurbanas, especialmente en áreas con abundante vegetación y humedad.
ben-797-se-7




