Colabora Guillermo David Subreski Román
Investigadores han publicado un estudio que demuestra un sistema de almacenamiento de datos capaz de preservar información digital durante al menos 10.000 años, resolviendo potencialmente una crisis inminente en el archivo de datos a largo plazo. Los hallazgos, publicados en la revista Nature el 18 de febrero, representan la primera demostración exitosa de tecnología de almacenamiento en vidrio confiable para escribir, leer y decodificar información a escala.
La investigación se basa en años de trabajo bajo la iniciativa Project Silica de Microsoft, que utiliza potentes láseres de femtosegundos para codificar píxeles tridimensionales llamados vóxeles en placas de vidrio aproximadamente del tamaño de un posavasos. Un solo cuadrado de vidrio de 12 centímetros de ancho y 2 milímetros de espesor puede almacenar 4.8 terabytes de datos -el equivalente a alrededor de dos millones de libros impresos o 5.000 películas en resolución 4K.
Un cambio hacia el vidrio común
El último avance implica codificar datos en vidrio de borosilicato ordinario -el mismo material utilizado en utensilios de cocina- en lugar del sílice fundido más costoso utilizado en iteraciones anteriores. Este cambio reduce los costos de fabricación mientras mantiene la durabilidad de la tecnología.
El CEO de Microsoft, Satya Nadella, anunció los resultados en redes sociales, escribiendo que la investigación avanza “hacia un almacenamiento de archivo duradero e inmutable diseñado para durar milenios”.
El método de almacenamiento en vidrio aborda un problema fundamental en la era digital: las cintas magnéticas y discos duros convencionales se degradan en aproximadamente una década, requiriendo mantenimiento intensivo en energía y migración de datos constante. Las placas de vidrio, por el contrario, pueden resistir temperaturas de hasta 290 grados Celsius durante más de 10.000 años, lo que sugiere una durabilidad aún mayor a temperatura ambiente. El material resiste el agua, pulsos electromagnéticos y condiciones ambientales extremas
Desafíos pendientes
Investigadores externos han elogiado el trabajo señalando al mismo tiempo los obstáculos que aún persisten. Feng Chen y Bo Wu de la Universidad de Shandong, en un comentario separado publicado en Nature, reconocieron que quedan desafíos en torno al aumento de las velocidades de escritura de datos, la producción en masa y la garantía de un acceso fácil a la información almacenada. Sin embargo, calificaron la tecnología como una “solución viable para salvaguardar los registros de la civilización humana”, comparándola con avances históricos en el almacenamiento de información como los huesos oraculares y el pergamino medieval.
Peter Kazansky, investigador de la Universidad de Southampton que anteriormente colaboró con Microsoft en almacenamiento en vidrio, dijo que la publicación demuestra “cómo esta tecnología puede verdaderamente revolucionar la industria de los centros de datos”.
A diferencia de los centros de datos tradicionales, el almacenamiento en vidrio no requiere un ambiente con control de clima una vez que se escriben los datos, lo que potencialmente reduce el consumo de energía. Las placas también son inherentemente seguras: no pueden ser hackeadas ni modificadas una vez que se inscribe la información, y el proceso de lectura no puede sobrescribir accidentalmente la información almacenada.
Microsoft no ha anunciado una fecha para el lanzamiento comercial, aunque hojas de ruta internas sugieren que las implementaciones piloto para archivos gubernamentales e investigación científica podrían comenzar en 2027.






