El 2026 arrancó con todo en el plano nacional y no solamente se decidió llevar adelante cambios en el marco de la Ley de Reforma Laboral, el gobierno de Javier MileI busca también modificar esta semana la ‘Ley de Glaciares’; y así permitir a futuro actividades extractivas (minería – petróleo) en zonas peri glaciales y reducir la protección a glaciares considerados no estratégicos.
El cambio clave otorgaría a las provincias la facultad de determinar qué glaciares proteger según su valor hídrico, flexibilizando los estándares nacionales actuales.
El director general de Fundación Vida Silvestre Argentina, Manuel Jaramillo, dialogó con la FM 89.3 Santa María de las Misiones y relató que “la Ley de Glaciares, es una ley de presupuestos mínimos. La Nación en la facultad que le dio la reforma de la Constitución del año 1994, estableció cuáles son los mínimos sobre cuáles las provincias, que son la autoridad de aplicación, las que tienen jurisdicción sobre los recursos naturales, pueden legislar”.
“Básicamente lo que hizo esta Ley de Glaciares fue establecer que tenía que hacerse un inventario nacional de glaciares. El mismo lo hizo el Instituto Nacional de Nivología y Glaciología, que está compuesto por más de 70 investigadores de todo el país, que determinó cuáles son los glaciares y para tener una idea, solo el 1% de la cordillera de los Andes contiene glaciares y ambiente periglaciar, quedando exentos de las actividades mineras o hidrocarburíferas, entre otras actividades”, detalló.

“El año pasado participamos en la comisión que hubo en el Senado, la Comisión de Ambiente y de Recursos hidrocarburíferos y metalíferos, donde expresamos por qué este proyecto no era apropiado. Para resumir lo que hace este nuevo proyecto de ley es desarmar el concepto de presupuestos mínimos“, indicó.
Al mismo tiempo, Jaramillo remarcó que “es volver a decirle a las provincias que pueden definan si esos glaciares, que han sido identificados por el Instituto Nacional de Nivología y Glaciología, son de interés hídrico para la provincia o no. Si la provincia decide que no lo son, puede sugerir y solicitar que sean quitados del inventario desarrollado con metodologías científicas y estadísticas probadas”.
Respecto a cuál sería el impacto de los cambios, Jaramillo explicó que “con organizaciones colegas, como la Asociación Aves Argentinas, la Fundación Humedales y la Organización Internacional WCS constituimos un pequeño documento que cuenta cuáles son las especies endémicas que viven en estos hábitats de áreas de glaciares y que dependen directamente del agua de deshielo, la cual es importante conservar para conservar esa biodiversidad, que también está protegida por ley en la Argentina, porque somos signatarios del convenio de biodiversidad biológica”.

Por otro lado, también expresó que “los glaciares son el mayor reservorio de agua y también es un elemento que mitiga los efectos negativos del cambio climático. En el 2025 fue un año en el cual alcanzamos un aumento de la temperatura media global de 1°, cuando los científicos advierten que si pasamos los 1.5°, los procesos de cambio climático que todos vivimos en diferentes lugares, y en Misiones en particular, han sido muy evidente”. “Se manifiestan con eventos de extremos climáticos, con lluvias, sequías, vientos e inundaciones. Todo eso puede ser más frecuente, si nosotros afectamos negativamente a los glaciares”, añadió.
Por último remarcó que todos estos cambios “lo haríamos sólo para habilitar actividades mineras en un 1% de la superficie de la cordillera de los Andes”. Jaramillo recordó que en diciembre del 2025 “en una reunión de comisión en el Congreso, el sector minero intentó culpar a los glaciares y a la ley de glaciares, por la falta de inversión minera y esto es una falacia plena. Hay enorme potencial y capacidad para el desarrollo minero en Argentina, sin necesidad de afectar los glaciares“.
“Alterar los glaciares es un mal negocio desde el punto de vista ambiental, pero también lo es del punto de vista social y económico”, cerró el referente de la Fundación Vida Silvestre Argentina.



