La situación de la mandioca en Argentina presenta hoy dos realidades contrapuestas. Por un lado, las estadísticas nacionales posicionan al cultivo como una de las “sorpresas” de las economías regionales durante el 2025, por otro lado, los actores directos de la cadena productiva en la provincia de Misiones -corazón de la producción de fécula- denuncian un escenario crítico marcado por la falta de rentabilidad, la competencia desleal de productos importados y una caída sostenida en los niveles de cosecha.
El informe de CONINAGRO
Según el último relevamiento de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO), la mandioca registró un crecimiento exponencial en sus niveles de exportación. El informe señala que el sector logró quintuplicar su promedio histórico de ventas al mercado externo, lo que situó al cultivo en un semáforo “verde” dentro del tablero de control de las economías regionales.
Este crecimiento se vincula, según la entidad, con una mayor demanda de derivados de la mandioca en mercados internacionales, lo que proyectaba al 2025 como un año de consolidación para la cadena. No obstante, estas cifras macroeconómicas generaron un fuerte rechazo en el sector productivo local, que asegura que los números no se traducen en beneficios para el colono ni para las industrias regionales.
Desmentida y realidad local
Marcelo Dziewa, presidente de la Cooperativa Agrícola Ganadera de Gobernador Roca y tesorero de la Cámara de la Mandioca Misionera, dialogó con PRIMERA EDICIÓN al respecto y se mostró crítico ante las versiones que hablan de un auge del sector. El dirigente desmintió que los números de exportación reflejen la situación real que se vive en las chacras e industrias de la provincia e informó que “la cosecha anual se encuentra notablemente retrasada y que los rendimientos obtenidos hasta el momento son muy bajos”.
En cuanto a la estructura de costos y precios, confirmó que se acordó comenzar a pagar 120 pesos por kilo de raíz de dos años. En contraste, la mandioca destinada al consumo en fresco maneja valores superiores: mientras que el año pasado se comercializaba a 80 pesos, actualmente el productor percibe 500 pesos por el producto fresco.
“La producción viene retrasada y se prevé poca productividad anual, lo que hará que el precio se mantenga o suba durante el transcurso del año”, explicó Dziewa. Asimismo, indicó que mantuvieron reuniones con el Gobierno provincial en busca de subsidios de tasas, aunque hasta el momento el sector se encuentra a la espera de respuestas concretas.
Importaciones y caída de la producción
Por su parte, Fernando Alberto Witzke, presidente de la Cámara Empresarial Clúster de la Mandioca Misionera, también dialogó con este Diario y brindó un panorama detallado tras una reunión que mantuvo la entidad con sus diez socios industriales, cuyas plantas se distribuyen desde Gobernador Roca hasta Comandante Andresito. La mayor preocupación del clúster radica en “la pérdida de competitividad frente a la fécula importada”.
En ese sentido, Witzke subrayó que “existe una política nacional que fomenta la libre importación en un contexto de atraso cambiario”. Según los datos brindados por el empresario, en el año 2024 se importaron 2.650.000 kilos de fécula, cifra que ascendió drásticamente a 7.000.000 de kilos en 2025. “La baja de impuestos es menester para poder adecuar los costos y competir con los de afuera”, sentenció.
Esta situación repercutió directamente en el volumen de procesamiento local. Witzke detalló que la cosecha de 2025 sufrió una caída del 16% respecto al 2024, y para el ciclo actual se proyecta una nueva reducción cercana al 25%. El dirigente advirtió que, “de no mediar un trabajo conjunto entre agricultores, industriales y los gobiernos provincial y nacional para mejorar los valores de venta, la producción en la provincia continuará decayendo”.
Precios y sostenibilidad industrial
La rentabilidad del agricultor es el punto más vulnerable de la cadena. Desde el Clúster de la Mandioca señalaron que “el precio que se viene pagando en los últimos tres años es insuficiente para garantizar la continuidad del cultivo. Aunque el año pasado hubo un ajuste menor, los valores actuales no cubren las expectativas del sector primario”.
Bajo este contexto, “se estableció que el precio de la mandioca puesta en fábrica será de 120.000 pesos la tonelada”. Witzke aclaró que, para los industriales, este valor implica trabajar al límite de la rentabilidad: “En algunos casos va a cerrar muy justo, es decir, se va a cambiar la plata, y eso va a traer aparejado un problema futuro para las industrias”.
La brecha entre los informes que muestran una bonanza exportadora y el estancamiento productivo en Misiones plantea un interrogante sobre el futuro de esta economía regional, que hoy sobrevive “contra viento y marea” mientras reclama medidas urgentes para frenar la caída de la producción local frente al avance de los productos extranjeros.




