La seguridad del hogar se convirtió en una prioridad para miles de familias en Argentina. Saber cómo elegir un sistema de alarma para casa implica evaluar criterios técnicos, comparar opciones de monitoreo y entender qué componentes son realmente necesarios según el tipo de vivienda. Esta guía te ayuda a tomar una decisión informada basada en cobertura, conectividad, escalabilidad y mantenimiento.
Antes de definir qué sistema instalar, podés explorar distintas alarmas para casas que se adapten a las características específicas de tu propiedad. La elección correcta depende de factores como el tamaño del inmueble, la cantidad de accesos vulnerables y tu presupuesto disponible.
Tipos de sistemas de alarma según monitoreo
La primera decisión técnica al elegir un sistema de alarma es definir si necesitás monitoreo profesional o preferís gestionar las alertas por tu cuenta. Cada opción tiene implicancias directas en la respuesta ante emergencias y en los costos operativos.
Las alarmas sin monitoreo emiten sonidos disuasorios y envían notificaciones al celular del propietario cuando detectan movimiento o apertura de accesos. Requieren que vos verifiques cada alerta y decidas si llamar a las autoridades. Son más económicas en cuanto a cuotas mensuales, pero demandan disponibilidad constante y conocimiento para distinguir falsas alarmas de situaciones reales.
Una alarma monitoreada está conectada a una central receptora que opera las 24 horas del día, los 365 días del año. Cuando se activa un sensor, personal especializado verifica la situación en segundos, contacta al propietario y, si corresponde, notifica a la policía o servicios de emergencia. Este tipo de sistema reduce drásticamente las falsas alarmas y garantiza respuesta profesional incluso cuando no estás disponible.
Componentes esenciales para cobertura efectiva
Un sistema de alarma eficaz combina varios dispositivos que trabajan de forma coordinada. La selección de componentes debe responder a las vulnerabilidades específicas de tu vivienda, sin invertir en elementos innecesarios ni dejar puntos desprotegidos.
Los sensores de movimiento detectan presencia mediante tecnología infrarroja. Los modelos avanzados distinguen entre humanos y mascotas, evitando activaciones erróneas. Deben instalarse en pasillos, escaleras y espacios de circulación obligada, cubriendo ángulos que abarquen todas las rutas posibles de intrusión sin superponerse innecesariamente.
Los contactos magnéticos para puertas y ventanas alertan cuando se produce una apertura inesperada. Son fundamentales en accesos principales, ventanas sin rejas y puertas de servicio. Funcionan con dos piezas: una en el marco y otra en la hoja móvil. Cuando se separan, se interrumpe el circuito magnético y se genera la alerta. Son discretos, fáciles de instalar y tienen bajo consumo energético.
La sirena cumple doble función: disuadir al intruso y alertar a los vecinos. En viviendas unifamiliares se recomienda sirena exterior con alto volumen, mientras que en departamentos suele ser suficiente una interior. Los modelos modernos incluyen respaldo de batería para seguir funcionando ante cortes de energía.
Conectividad y respaldo de comunicación
La forma en que el sistema transmite alertas determina su confiabilidad. Un sistema robusto debe contar con múltiples vías de comunicación para garantizar que las señales lleguen incluso si falla la conexión principal.
La conexión por WiFi utiliza la red de internet del hogar para enviar alertas. Es práctica y económica, pero vulnerable a cortes de servicio o sabotaje del router. Por eso, los sistemas profesionales incorporan respaldo mediante red celular GSM, que funciona de forma independiente y mantiene la comunicación activa aunque se interrumpa el WiFi o se corte el cable de internet.
Una app de seguridad permite gestionar el sistema desde cualquier lugar: activar o desactivar zonas, recibir notificaciones en tiempo real, ver el historial de eventos y, en algunos casos, acceder a cámaras integradas. La aplicación debe ser intuitiva, compatible con iOS y Android, y permitir configurar múltiples usuarios con diferentes niveles de acceso para familiares o personal de confianza.
Escalabilidad: sistemas que crecen con tus necesidades
Arquitectura modular
Los mejores sistemas permiten empezar con una configuración básica y agregar dispositivos según evolucionen tus necesidades. Esta flexibilidad evita la sobreinversión inicial y facilita adaptaciones futuras sin cambiar toda la infraestructura.
Compatibilidad con dispositivos adicionales
Verificá que el panel central admita integración con detectores de humo, sensores de inundación, cámaras IP y dispositivos domóticos. La compatibilidad con estándares abiertos o ecosistemas ampliamente adoptados garantiza mayor variedad de opciones a futuro.
Capacidad del panel central
Cada panel tiene un límite de dispositivos que puede gestionar. Si tenés una vivienda grande o planeás expandir la cobertura, asegúrate de que el panel soporte al menos el doble de sensores que necesitás inicialmente. Esto previene la obsolescencia prematura del equipo.
Criterios de instalación: cableada vs inalámbrica
El tipo de instalación impacta en costos, tiempos de obra y flexibilidad futura. Ambas opciones son efectivas, pero responden a contextos diferentes.
Las alarmas cableadas conectan todos los dispositivos mediante cables ocultos en paredes. Ofrecen comunicación estable sin interferencias y no dependen de baterías en los sensores. Son ideales para construcciones nuevas donde se puede prever el cableado, pero resultan invasivas y costosas en viviendas ya habitadas.
Los sistemas inalámbricos utilizan radiofrecuencia para comunicar sensores con el panel central. Se instalan sin obras, permiten la reubicación sencilla de dispositivos y son perfectos para propiedades en alquiler o viviendas donde no se pueden hacer modificaciones estructurales. Los sensores funcionan con baterías de larga duración (generalmente entre 2 y 5 años) y el sistema alerta cuando es necesario reemplazarlas.
Mantenimiento y garantías: costos ocultos a considerar
Un sistema de alarma requiere atención periódica para mantener su efectividad. Entender estos aspectos antes de la compra evita sorpresas y asegura protección continua.
El mantenimiento incluye revisión de sensores, prueba de comunicaciones, actualización de firmware y reemplazo de baterías. Algunos proveedores incluyen estas tareas en la cuota mensual, mientras que otros cobran visitas técnicas por separado.
Tareas de mantenimiento esenciales:
- Revisión semestral de sensores: limpieza de lentes infrarrojos, verificación de contactos magnéticos y prueba de alcance de señal
- Actualización de software: parches de seguridad y nuevas funcionalidades que mejoran el rendimiento del sistema
- Reemplazo de baterías: tanto en sensores inalámbricos como en el respaldo del panel central
- Certificación anual: algunas aseguradoras requieren certificado de funcionamiento emitido por técnico habilitado
Los sistemas con cuota suelen incluir mantenimiento preventivo y correctivo sin cargo adicional. Las alarmas sin cuota requieren que vos gestiones cada aspecto, lo que puede resultar más económico inicialmente pero demanda tiempo y conocimiento técnico.

Grados de seguridad y homologación
Los sistemas de alarma se clasifican en grados según normativas de seguridad. Conocer estas categorías te ayuda a elegir un nivel de protección acorde al riesgo de tu propiedad.
Las alarmas de grado 1 son básicas, sin conexión a central receptora. Incluyen sirena, sensores de movimiento y contactos magnéticos. Son adecuadas para viviendas con bajo riesgo de intrusión y presupuestos ajustados.
Los sistemas de grado 2 son los más comunes en los hogares. Incluyen mínimo tres detectores, conexión con central receptora y equipos homologados por autoridades de seguridad. Garantizan respuesta profesional y aviso directo a fuerzas policiales tras verificación.
Los grados 3 y 4 se aplican en negocios o propiedades con alto valor. Incorporan verificación por video, sensores redundantes y protocolos de respuesta más estrictos. El grado 4 requiere certificación especial y se reserva para instalaciones críticas.
Preguntas Frecuentes
¿Cuántos sensores necesito para proteger mi casa?
La cantidad depende del tamaño y distribución de la vivienda. Como referencia, una casa de 100 m² con tres accesos requiere aproximadamente 5 a 7 sensores: contactos magnéticos en puertas y ventanas principales, y sensores de movimiento en áreas de circulación. Un técnico puede realizar un relevamiento para determinar la configuración óptima.
¿Puedo instalar el sistema yo mismo o necesito un profesional?
Los sistemas inalámbricos modernos permiten la autoinstalación guiada mediante aplicación móvil. Sin embargo, la instalación profesional garantiza ubicación estratégica de sensores, configuración correcta de zonas y pruebas de comunicación. Además, algunos seguros de hogar requieren certificado de instalación por técnico habilitado.
¿Qué pasa si se corta la luz o internet?
Los sistemas profesionales incluyen batería de respaldo que mantiene el funcionamiento entre 12 y 24 horas sin energía eléctrica. En cuanto a internet, los equipos con doble vía de comunicación (WiFi + GSM) siguen operativos aunque falle la conexión de banda ancha, transmitiendo alertas por red celular.
¿Las alarmas funcionan con mascotas en casa?
Sí, los sensores de movimiento con tecnología pet-immune detectan diferencias de peso y altura, ignorando animales de hasta 25 kg aproximadamente. Esto permite tener el sistema activado con mascotas circulando libremente sin generar falsas alarmas.
¿Cuánto tiempo lleva la instalación de un sistema completo?
Un sistema inalámbrico básico (5 a 7 dispositivos) se instala en 2 a 4 horas. Los sistemas cableados requieren entre 1 y 3 días según la complejidad del inmueble y la cantidad de puntos a proteger. La configuración y pruebas agregan 1 hora adicional en ambos casos.
Elegir el sistema de alarma adecuado requiere equilibrar criterios técnicos con necesidades reales. La decisión debe considerar el tipo de monitoreo que mejor se adapte a tu disponibilidad, la cantidad y calidad de sensores necesarios para cubrir accesos vulnerables, y la escalabilidad del sistema para futuras ampliaciones. La conectividad redundante y el mantenimiento preventivo son aspectos que marcan la diferencia entre un sistema confiable y uno que falla en el momento crítico.
Invertir tiempo en comparar opciones, entender las diferencias entre sistemas cableados e inalámbricos, y verificar homologaciones te permite tomar una decisión informada. Saber cómo elegir un sistema de alarma para casa es el primer paso para proteger tu hogar con una solución técnicamente sólida, adaptada a tu perfil de vivienda y respaldada por garantías claras.




