El mercado de trabajo en la Argentina atraviesa una reconfiguración estructural que se manifiesta con especial nitidez en los aglomerados urbanos del noreste. De acuerdo con un reciente informe de Politikon Chaco, el avance del trabajo por cuenta propia, en detrimento del empleo asalariado tradicional, se consolidó como una característica central del escenario laboral actual. En este contexto, la ciudad de Posadas surge como uno de los distritos donde esta tendencia se manifiesta con mayor intensidad, alcanzando niveles que superan ampliamente la media nacional.
Los datos correspondientes al tercer trimestre de 2025 indican que el empleo urbano se distribuye mayoritariamente entre asalariados y cuentapropistas. A nivel país, cerca del 72% de los ocupados mantiene una relación de dependencia, mientras que el 24,5% trabaja de forma independiente. Sin embargo, en la capital de Misiones, el cuentapropismo abarca al 32% de los ocupados, una cifra que sitúa a la ciudad entre las más altas del país, apenas por debajo de Mar del Plata y por encima de otros grandes centros urbanos de la región.
Retracción del empleo asalariado
Este crecimiento del sector independiente tiene un correlato directo en la menor participación relativa del empleo bajo relación de dependencia. En Posadas, los asalariados representan aproximadamente el 64% del total de ocupados, lo que constituye uno de los registros más bajos a nivel nacional. La combinación de estos indicadores describe un mercado laboral fragmentado, donde prevalecen las estrategias individuales de inserción laboral por sobre las estructuras de empleo formal y tradicional.
El fenómeno no es coyuntural, sino que responde a una trayectoria de casi una década. Es decir, según el informe, si se analiza la evolución desde el año 2016, el empleo por cuenta propia en Posadas aumentó once puntos porcentuales en su participación sobre el total de ocupados. Este incremento ubica al aglomerado misionero como uno de los de mayor crecimiento en todo el territorio argentino, siendo superado únicamente por el Gran Resistencia. A nivel nacional, la cantidad de cuentapropistas creció más del 40% en el mismo período, alcanzando niveles solo comparables con el pico registrado durante la pandemia.
Desindustrialización y caída del empleo formal
La dinámica descrita por Politikon Chaco se vincula con la pérdida de puestos de trabajo en el sector privado formal. Por su parte, Guillermo Fachinello, titular de la Confederación Económica de Misiones (CEM), señaló a PRIMERA EDICIÓN que a nivel nacional se perdieron casi 400.000 empleos y advirtió sobre un proceso de cierre de fábricas que empuja a los trabajadores hacia la informalidad. Según Fachinello, “Misiones, que históricamente superaba los 100.000 trabajadores registrados en el sector privado, perforó ese piso recientemente”.
El dirigente empresario explicó que, ante la falta de capacidad de absorción del mercado formal, “muchas personas inician pequeños emprendimientos para subsistir”. Esta situación se observa con mayor claridad en los barrios de la capital y en las localidades del interior, especialmente en sectores vinculados a la yerba mate que sufrieron despidos. “Los trabajadores desplazados del sistema formal se vuelcan a la fabricación o comercialización de productos de manera independiente”, una modalidad que Fachinello calificó como el “rebusque” ante la urgencia del día a día.
Desafíos estructurales y falta de protección social
La transformación del mapa laboral plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de los ingresos y la seguridad social a largo plazo. El informe de Politikon Chaco subraya que, en provincias como Misiones, el peso del trabajo independiente está asociado a menores niveles de protección social e ingresos más volátiles. Al respecto, el titular de la CEM advirtió que “la salida del circuito formal implica la pérdida de la obra social y de los aportes jubilatorios, lo que precariza la situación de las familias, especialmente en periodos de alta demanda de gastos como el inicio del ciclo lectivo”.
Finalmente, la situación evidencia una brecha generacional en el acceso al trabajo. Mientras que los jóvenes optan en ocasiones por emigrar hacia países vecinos como Brasil, los adultos enfrentan mayores obstáculos para reinsertarse en el empleo genuino. La ausencia de políticas nacionales que propicien la industrialización es señalada por los sectores productivos como el principal impedimento para revertir esta tendencia y recuperar el empleo asalariado, permanente y con beneficios sociales en la región.




