En un escenario atravesado por la menor oferta de hacienda, la seca del verano y la necesidad de abastecimiento industrial, los frigoríficos exportadores ampliaron su participación en los feedlots, consolidando un cambio en la estructura del negocio ganadero.
Según datos de la Cámara de Feedlot, en los establecimientos que brindan hotelería el 74% de la hacienda pertenece a la industria. Dentro de ese total, el 58% tiene como destino la exportación, mientras que el 42% se orienta al consumo interno. Además, del total de animales que salieron recientemente de los corrales de terminación, el 53,5% fue enviado a frigoríficos exportadores, lo que confirma el creciente peso de ese segmento en el engorde a corral.
La tendencia se da en un contexto en el que los frigoríficos encuentran dificultades para abastecerse de hacienda directamente entre los productores. La oferta de terneros es limitada y se estima que incluso podría caer este año. A ello se suma que, con buena disponibilidad forrajera, muchos criadores prolongan las recrías y retienen animales, lo que reduce aún más la disponibilidad inmediata para faena.
El encierre en enero mostró una leve caída por razones estacionales -la zafra de terneros comienza hacia fines de ese mes o inicios de marzo-, pero la participación de las empresas exportadoras creció. En el último mes, su presencia en los establecimientos hoteleros aumentó 3%, mientras que la de los operadores orientados al consumo cayó en la misma proporción.
En términos generales, el 45% del total de hacienda encerrada pertenece a frigoríficos, aunque en los feedlots hoteleros esa participación trepa al 58%, reflejando una mayor integración vertical de la cadena.
Otro factor que explica el crecimiento del engorde a corral es la relación de precios entre el maíz y la carne. Actualmente, por cada kilo de novillo pueden comprarse alrededor de 15 kilos de maíz, cuando una relación de 12 a 1 ya se considera favorable. Esta ecuación incentiva a transformar grano en carne y explica parte del dinamismo en los corrales.
El impacto de esta tendencia comienza a reflejarse en los primeros remates de invernada del año, con subas en los valores de los terneros.
Durante varios años, los principales abastecedores de los feedlots hoteleros fueron matarifes y frigoríficos orientados al consumo doméstico. Sin embargo, la caída del stock vacuno -en especial en la categoría novillos- obligó a los exportadores a salir a comprar invernada para recría y posterior terminación a corral.
El cambio no implica que toda la carne producida por estos frigoríficos termine en mercados internacionales, ya que la mayoría integra sus negocios combinando exportación y venta interna. Pero sí da cuenta de una mayor participación exportadora en la fase de engorde y, por lo tanto, en la definición futura de la oferta de carne.
En paralelo, el consumo total de carnes en Argentina creció 3,85% en 2025, alcanzando 116,4 kilos por habitante, según datos oficiales. Del total, 49,92 kilos corresponden a carne bovina, 47,68 a aviar y 18,89 a porcina.
La consolidación del engorde a corral y el avance exportador se producen, así, en un mercado interno que muestra señales de recuperación, pero que convive con una estructura productiva cada vez más integrada y orientada a la demanda externa.
Fuente: Agencia de Noticias NA




