Hay muertes que no se explican únicamente por la medicina, sino por la ética. El fallecimiento de Anselmo De Olivera, de 21 años, ocurrido a fines de diciembre del 2025 tras haber sido abandonado inconsciente en la vía pública, parece inscribirse en esa zona incómoda donde la causa biológica no alcanza para explicar el desenlace.
En las últimas horas, la investigación judicial sumó un nuevo capítulo con la detención de una mujer vinculada a la causa, en el marco de un expediente en el que se investigan los delitos de abandono de persona y encubrimiento agravados por el resultado de la muerte. La causa se tramita en San Pedro, donde el caso generó fuerte conmoción.
El hecho se remonta al 25 de diciembre de 2025, cuando Anselmo fue hallado inconsciente en la vía pública y trasladado de urgencia al hospital local. Por la gravedad de su estado, fue derivado al Hospital SAMIC de San Vicente y luego al Hospital Madariaga de Posadas, donde permaneció internado en terapia intensiva hasta su fallecimiento, ocurrido el 29 de diciembre.
Uno de los datos que más peso adquirió en la investigación fue que el joven ingresó al sistema de salud sin documentación, como NN. A partir de allí, se desplegó una investigación para establecer su identidad y reconstruir qué ocurrió antes de que quedara tendido en la calle.
Según surge de las actuaciones, Anselmo se encontraba en el barrio María Ana Mogas junto a su novia y otra pareja amiga. Al descompensarse, quienes estaban con él se retiraron del lugar sin brindarle asistencia, dejándolo en la vía pública. No hubo llamado a emergencias ni pedido de ayuda. Hubo silencio.
Como resultado de tareas de vigilancia y seguimiento, efectivos policiales detuvieron a Débora C. S., de 29 años, en inmediaciones de un domicilio del barrio Santa Rosa. Tras el examen médico policial, la mujer quedó alojada en sede policial, a disposición del Juzgado interviniente, mientras continúan las actuaciones.
Más allá de la situación procesal de la detenida, el eje de la causa está puesto en determinar si existió una omisión de auxilio penalmente relevante. El artículo 106 del Código Penal sanciona a quien ponga en peligro la vida o la salud de otro, ya sea colocándolo en situación de desamparo o abandonando a una persona incapaz de valerse por sí misma, especialmente cuando existe un deber de cuidado.
Cabe recordar que durante cuatro días, Anselmo permaneció internado sin identidad confirmada, mientras quienes lo conocían no se presentaron ante la Justicia ni ante el sistema de salud. Ese vacío -más allá de los peritajes médicos que deberán determinar qué provocó la descompensación inicial- es uno de los elementos centrales que analiza la investigación.
La detención concretada en las últimas horas es considerada una primera pieza dentro de una causa que no se da por cerrada. La Justicia no descarta nuevas medidas y busca reconstruir por qué, ante una emergencia extrema, primó el instinto de fuga sobre el deber de cuidado.
El expediente avanza, pero la pregunta de fondo persiste: qué falla social y humana permite que un joven de 21 años sea abandonado a su suerte mientras pelea por su vida. Esa respuesta excede al Código Penal, aunque será la Justicia la que determine las responsabilidades.





