Alonso, un niño de dos años (este sábado cumplirá tres añitos) de San Javier fue trasplantado del corazón en el Hospital Italiano de Buenos Aires. “Fue derivado hace poco más de un mes en un estado muy crítico con la esperanza del trasplante y estamos felices porque apareció el órgano compatible, todo salió muy bien y pudo llevarse a cabo el trasplante”, contó muy emocionado el presidente del Instituto de Previsión Social (IPS), Lisandro Benmaor, a PRIMERA EDICIÓN.
El médico pediatra admitió que, dado que solo pasaron pocos días del trasplante, “todavía no está fuera de riesgo, pero muestra una muy buena evolución para la inmensa alegría de sus padres y su familia, con quienes mantengo permanente comunicación”.
Benmaor destacó la coincidencia que los tres pacientes pediátricos trasplantados cardíacos de la provincia son afiliados del IPS: “Emma Zippan, que a los siete meses fue la niña más pequeña en recibir en 2022 un trasplante de corazón en el país; Abigail Irrazábal que se trasplantó en 2019 y ahora este pequeño de San Javier que debutó con una insuficiencia cardíaca grave y fue derivado de inmediato en avión sanitario”.
Mayor tasa de éxito y sobrevida
Es alto el esfuerzo presupuestario que implica la derivación en avión sanitario de pacientes que requieren alta complejidad, en este caso superó un costo de 15.000 dólares. En tanto, un trasplante cardíaco cuesta alrededor de 150 millones de pesos, sin contar la internación y controles postrasplante que pueden extenderse varias semanas.
Benmaor indicó que “la tasa de éxito de los trasplantes y la sobrevida de los pacientes trasplantados es cada vez mayor, también es cierto que ahora los chicos llegan antes al trasplante… antes muchos se morían esperando el órgano. Recuerdo hace más de diez años atrás, el caso de un niño de Posadas que estuvo conectado muchos meses a un corazón artificial que se llama Berlín, en el Hospital Garrahan, y terminó falleciendo sin que llegara un órgano”.
Por qué los órganos para niños son más escasos
En el caso del trasplante de corazón pediátrico, no todas las personas pueden ser donantes pues los niños tienen órganos más pequeños. “Los donantes pueden tener hasta el doble de peso que el paciente, por eso, Emma que pesaba 4 kilos solo podía recibir de otro niño que pesara hasta 8 kilos… por eso, no había muchas posibilidades de que llegara el órgano para ella que era una bebé de menos de un año. Pero llegó el órgano para Emma y ahora llegó el órgano para Alonso, este pequeño de San Javier”, contó feliz.
“Es necesario hablar de donación pediátrica”
Recientemente, el IPS compartió una entrevista con los padres de Emma, Natalia y Ariel, recordando aquellos días tan angustiantes en los que su pequeña hija sufrió cuatro paros cardíacos y la ayuda incondicional de la obra social provincial y de su presidente que les permitió alcanzar el milagro de salvar a su hija.
“Es necesario hablar de donación pediátrica de órganos, porque los adultos somos donantes gracias a la Ley Justina pero cuando se trata de niños es necesaria la voluntad de la familia para dar el sí”, remarcó Natalia quien recordó que los órganos no van al cielo, “quedan en la tierra y salvan vidas de niños que sufren y que esperan todos los días por una segunda oportunidad”.





