El desempeño fiscal de las provincias argentinas al tercer trimestre de 2025 muestra un escenario de marcado deterioro respecto de años anteriores, con superávits que se sostienen pero en niveles sensiblemente más bajos y una dinámica en la que el gasto crece muy por encima de los ingresos. En ese contexto general, Misiones aparece como una de las jurisdicciones con mayor contención del gasto y con resultado positivo tanto en términos primarios como financieros, aunque también atravesada por la desaceleración de los recursos.
De acuerdo con los datos oficiales consolidados por la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales, relevados por Politikon Chaco, el conjunto de provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires cerró el acumulado al tercer trimestre con un superávit financiero equivalente al 0,2 por ciento de los ingresos totales y un superávit primario del 2,0 por ciento, los niveles más bajos desde 2019 y 2017 respectivamente, medidos como porcentaje del Producto Bruto Interno
Este resultado se explica por una expansión real interanual de los ingresos del 2,7 por ciento frente a un crecimiento del gasto total del 11,3 por ciento, una brecha que da cuenta del deterioro fiscal subnacional.
En el caso de Misiones, los ingresos totales alcanzaron los 2,65 billones de pesos al tercer trimestre, con una variación real interanual negativa del 0,2 por ciento, lo que la ubica entre las provincias que no lograron recomponer recursos en términos reales. A pesar de esa retracción, el gasto total provincial creció apenas un 0,5 por ciento real interanual, el incremento más bajo entre todas las jurisdicciones del país en el período analizado.
Esa combinación permitió que Misiones cierre el período con un superávit primario del 3,4 por ciento de sus ingresos totales y un superávit financiero del 3,1 por ciento, ubicándose por encima del promedio nacional y dentro del grupo de provincias que lograron sostener resultados positivos en un escenario adverso. En términos absolutos, el resultado primario fue de 90.193 millones de pesos y el financiero de 82.977 millones.

El panorama nacional contrasta con la situación misionera. Mientras todas las provincias incrementaron su gasto, varias lo hicieron a tasas muy superiores, como Formosa con una suba del 33,4 por ciento, Neuquén con 27,7 por ciento y Tucumán con 27,5 por ciento real interanual. En el extremo opuesto, además de Misiones, solo Catamarca mostró una expansión de un solo dígito, con un 3,4 por ciento.
En materia de ingresos, el comportamiento también fue dispar. Río Negro y Neuquén lideraron los incrementos reales, con subas del 11,8 y 10,0 por ciento respectivamente, mientras que seis provincias registraron caídas, entre ellas Mendoza, Jujuy y Salta. Misiones se ubicó levemente por debajo del equilibrio, reflejando las dificultades para recomponer recursos en un contexto de menor actividad y caída de transferencias reales.
Si la comparación se realiza con el tercer trimestre de 2023, el panorama resulta aún más restrictivo. En ese período, solo Neuquén logró mejorar sus ingresos reales, mientras que el resto de las provincias, incluida Misiones, exhibieron caídas. En el caso misionero, la retracción acumulada de los ingresos fue del 15,0 por ciento en términos reales, mientras que el gasto total se redujo un 17,6 por ciento, lo que vuelve a poner de relieve una estrategia de fuerte contención del gasto público.
El informe también advierte que, si bien catorce provincias mantuvieron superávit primario en 2025, ninguna logró mejorar su resultado respecto de 2024. En paralelo, nueve distritos pasaron de superávit a déficit, lo que marca un empeoramiento generalizado del desempeño fiscal subnacional. Misiones, en ese esquema, figura entre las jurisdicciones que conservaron el equilibrio de sus cuentas, aunque con márgenes más estrechos que en el año previo






