Diego Mesaglio, reconocido actor argentino por sus trabajos en ficciones como Chiquititas, Rebelde Way y Graduados, recibió una noticia que marcó un punto de inflexión en su vida: tras años de espera, el Hospital de Clínicas le confirmó la disponibilidad de una córnea para ser operado del ojo izquierdo, que perdió en un accidente doméstico ocurrido en 2014.
La información fue dada a conocer por el propio actor durante su participación en el programa Modo Zapping, que se emite por el stream de la TV Pública. Allí relató con emoción el momento del llamado que aguardó durante casi una década. “Me llamaron y dijeron: ‘Hola, ¿Mesaglio Diego? Sí, tenemos tu córnea’. ¿Sabés que estás hablando con una persona que hace nueve años está esperando este llamado?”, expresó.
El origen de su lesión se remonta a un episodio ocurrido en su casa, cuando una botella de alcohol etílico cayó y el líquido ingresó directamente en uno de sus ojos. “La agarré y salió el chorro que me entró justo en el ojo”, recordó Mesaglio en entrevistas anteriores. A partir de ese momento comenzó un complejo proceso médico que derivó en la pérdida total de la visión y, posteriormente, del ojo.
El actor también apuntó a una atención médica deficiente en los primeros momentos posteriores al accidente. “No me lavaron bien y me dieron anestesia para tomar. Entre el alcohol que quedó adentro y el exceso de anestesia se quemó la córnea y se debilitó todo el ojo. Para ponerle un título, fue mala praxis”, sostuvo.
Las consecuencias del hecho impactaron de lleno en su vida personal y profesional. “De la noche a la mañana tuve que dejar de hacer todo. Pasé a depender de mi familia, no pude manejar durante un año y medio”, relató. A esto se sumó un fuerte golpe emocional: “Me cuesta aceptarme cuando me miro al espejo”.
Durante los años posteriores, Mesaglio atravesó intensos dolores físicos y episodios de depresión. “Llegué a estar días sin dormir del dolor. Durante cuatro meses tenía que ponerme una gota cada quince minutos, las 24 horas”, contó. También recordó situaciones de discriminación en el ámbito laboral: “Me han dicho: ‘Con el ojo así, ¿quién te va a querer en la tele?’”.
El acompañamiento de su familia fue clave durante todo el proceso. “Mi mamá, mi papá, mis hermanas y mi sobrina fueron fundamentales”, reconoció el actor, quien admitió haber atravesado “un pozo depresivo gigante” del que logró salir con apoyo y resiliencia.
La llamada del Hospital de Clínicas representa hoy una nueva esperanza. “La última vez que vi en el teléfono ‘Hospital de Clínicas, córnea’, dejé el auto y salí corriendo. No sabía ni para qué, pero fue automático”, relató. A once años del accidente, Mesaglio se prepara para una intervención que simboliza el inicio de una nueva etapa, marcada por la expectativa, la emoción y la posibilidad de cerrar un largo capítulo de su vida.
Fuente: Infobae









