Karina Holoveski
Mujer Medicina-Chamana.
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Confiar en la vida es sostenerte cuando la mente pierde referencias y el camino deja de ser claro. Hay momentos en los que todo lo conocido se desarma y las respuestas no llegan y sin embargo, algo más profundo sigue guiando. La vida no siempre explica, pero siempre conduce. La mente duda porque necesita control; el alma confía porque recuerda.
Cuando no entendés el rumbo, la tentación es resistir, apurarte o forzar decisiones desde el miedo. Pero hay etapas que no piden acción inmediata, sino entrega consciente. Confiar en la vida es aceptar que no todo se revela al mismo tiempo, que hay procesos que se ordenan en silencio antes de mostrarse. Lo que hoy parece confuso, mañana se vuelve comprensión. La vida nunca se equivoca, aunque tu mente cuestione. Cada desvío, cada pausa, cada cierre inesperado cumple una función que muchas veces solo se entiende después. Cuando soltás la exigencia de entenderlo todo, tu energía se relaja y el flujo natural vuelve a moverse. La confianza abre caminos que el control mantiene cerrados.
Elegir confiar no es ingenuidad, es madurez espiritual. Es saber que hay una inteligencia mayor operando incluso cuando no la ves. Es caminar con el corazón abierto, aun sin garantías, sabiendo que cada experiencia te está llevando hacia un lugar más alineado con tu verdad. Cuando confiás en la vida, algo se acomoda dentro de ti. El miedo pierde fuerza, la ansiedad se suaviza y la intuición empieza a hablar con más claridad. No necesitás entender el rumbo para avanzar, necesitás presencia, apertura y fe en el proceso.
La vida siempre sabe hacia dónde te está llevando. En esa confianza, descubrís que no estás perdido, estás en un viaje. No estás solo, estás guiado. No estás a merced del azar, estás en un flujo de posibilidades que se abren con cada paso. La confianza no elimina los desafíos, pero te da la fuerza para enfrentarlos con calma y sabiduría.
Recuerda que la vida es un río que fluye, a veces tranquilo, a veces turbulento, pero siempre hacia el mar. Confiar es dejar que el agua te lleve, sabiendo que te está llevando a tu destino. En ese fluir, encontrás paz, incluso en la incertidumbre. La confianza se convierte en una brújula interna que te guía hacia tu esencia, hacia lo que realmente sos. Y en ese proceso, la vida se despliega con una belleza inesperada, llena de lecciones y regalos. En la confianza, la vida se vuelve un acto de creación constante.
Cada experiencia es una oportunidad para crecer, para sanar, para expandirte. Y cuando mirás hacia atrás, ves que todo tuvo un propósito, que cada paso te llevó a donde estás. La confianza es el puente entre la duda y la certeza, entre el miedo y la libertad.
Nos vamos acompañando..💖







