Café Tacvba solicitó formalmente retirar su catálogo musical de Spotify, al considerar que el funcionamiento y las decisiones de la plataforma contradicen la visión artística y ética de la banda. El pedido fue comunicado por Rubén Albarrán, integrante y fundador del grupo, a través de una carta dirigida a Warner Music México y Universal Music México, compañías que poseen los derechos de explotación de su discografía.
Según explicó el músico, la decisión responde a un profundo desacuerdo con el modelo de negocios de la plataforma de streaming, al que calificó como injusto y contrario a los valores que sostiene la banda desde sus inicios. Entre los principales motivos mencionó el destino de las inversiones de Spotify, el sistema de regalías y el uso de inteligencia artificial aplicada a la música.
Albarrán señaló que una de las mayores preocupaciones es la vinculación de la empresa con inversiones en tecnología militar. En ese sentido, recordó que Spotify, a través de su CEO Daniel Ek, destinó fondos a compañías relacionadas con la producción de drones militares, una situación que ya había generado el retiro de otros artistas internacionales durante los últimos años.
Además, el cantante cuestionó el esquema de pagos a los músicos, al que definió como insuficiente y desigual. “Nuestras regalías son una miseria”, expresó, y agregó que la música debe tener un significado social, acompañar a los pueblos y no ser utilizada para financiar guerras ni acciones que consideró reprobables.
Mientras aguardan una respuesta por parte de las discográficas, Café Tacvba lanzó un llamado público a sus seguidores para que boicoteen la plataforma. A través de redes sociales, Albarrán impulsó la consigna #boicotspotify, invitando a escuchar la música del grupo en otros espacios digitales o a prescindir del servicio.
La postura de Café Tacvba se suma a una lista creciente de artistas que cuestionan el modelo de las plataformas de streaming y reclaman cambios estructurales en la industria musical, en defensa de una producción cultural que —según sostienen— respete tanto a los creadores como a los valores éticos que representan.
Fuente: Revista Rolling Stones








